Guías de diseño APR® para reciclabilidad (APR Design®)

APR



La Guía De Diseño de APR para Reciclabilidad de Plásticos (APR Design®) es el recurso más completo y fácil de usar que describe las recomendaciones de la industria del reciclado de plásticos en el mercado hoy en día. El contenido se ha actualizado para presentar un cuadro más claro y accesible de las Categorías de Reciclabilidad de APR que representan la infraestructura norteamericana de reciclado de plásticos de hoy en día. Aunque está diseñado como un recurso en línea, con enlaces a toda la información relevante, también se puede descargar un PDF del documento completo.

La Guía de Diseño de APR (APR Design®) se refiere específicamente a embalaje de plástico, pero los principios pueden aplicarse a todos los artículos de plástico potencialmente reciclados.

La APR promueve que los diseñadores de envases utilicen sus programas Champions for Change® e Innovación Responsable, así como la Guía de Diseño de APR (APR Design®) para crear el empaque más reciclable. Existe ayuda disponible a través de la APR, miembros de APR y laboratorios independientes que se encuentran en el directorio de miembros.

Además, esta guía tiene como objetivo identificar áreas potenciales de mejora y fomentar la innovación tanto en el diseño de envases como en el equipo de proceso de reciclado.

Antes de acceder a la Guía de Diseño de APR (APR Design®) para la Reciclabilidad de Plásticos, el usuario debe comprender a fondo los fundamentos de su concepto. La información detallada por completo se basa en la Definición de Reciclable de APR y categorías de reciclabilidad APR descritas a continuación.

Esta guía cubre objetos de plástico que entran en los sistemas de recolección y reciclado post-consumo más utilizados en la industria hoy en día. Los métodos de recolección incluyen plantas de separación de materiales de una sola corriente y de corriente doble, sistemas de depósito de envases, instalaciones de desechos mixtos y sistemas de recolección de plásticos rígidos y películas de supermercados. El impacto del diseño de envases en los pasos del proceso de separación automatizados empleados en una planta separadora de materiales de una sola corriente, así como en procesos de reciclado de alto volumen, es de primordial consideración.

Los objetos recuperados en los sistemas de recuperación donde se seleccionan en la fuente de origen y se envían a un reciclador especializado en este objeto en particular se excluyen específicamente de esta guía.

Un objeto es "reciclable según la definición de APR" si:

  • Cuando menos el 60% de los consumidores o comunidades tienen acceso a un sistema de recolección que acepte el envase. (Solo aplica para los Estados Unidos).
  • Lo más probable es que se clasifique correctamente en una paca preparada para el mercado, de un plástico en particular, que cumpla con las especificaciones estandarizadas de la industria a través de sistemas de recuperación de materiales de uso común, incluyendo las plantas de separación de materiales de una sola corriente y de corriente doble, MRFs y PRFs, que manejen sistema de depósito de envases, plásticos rígidos de supermercados y sistemas de recolección de películas.
  • Se puede procesar más, a través de un proceso de reciclado típico de manera rentable en una materia prima de plástico post-consumo, adecuada para su uso en nuevos productos identificables.

La Guía de Diseño de APR (APR Design®) está desglosada por la característica de diseño del envase. El impacto del reciclado de cada característica de diseño se discute dentro de la Guía. La posición de la APR sobre la característica del diseño se desarrolla teniendo en cuenta su  impacto y se desglosa en cuatro categorías que deben ser entendidas a fondo:

  • PREFERIBLE según la GUÍA DE DISEÑO DE APR(APR Design®): Tiene características aceptadas de inmediato por las plantas separadoras de materiales y recicladores ya que la mayoría de la industria tiene la capacidad de identificar, separar y procesar un envase que exhibe esta característica con un mínimo efecto negativo en la operación o en la calidad del producto final. Es probable que los envases con estas características pasen por el proceso de reciclado a la corriente de material más apropiada con el potencial de producir material de alta calidad.
  • PERJUDICIAL PARA EL RECICLADO: Tiene características que presentan desafíos técnicos conocidos para las plantas separadoras de materiales u operaciones de los recicladores, o tienen efecto en el rendimiento o calidad del producto final, pero son toleradas de mala gana y aceptadas por la mayoría de las plantas separadoras de materiales y recicladores.
  • HACE QUE UN ENVASE SEA NO-RECICLABLE POR DEFINICIÓN DE LA APR: Tiene características con un impacto técnico adverso significativo en las operaciones de la planta de separación de materiales o del reciclador, rendimiento o calidad del producto final. La mayoría de las plantas separadoras de materiales o recicladores no pueden eliminar estas características al grado requerido para generar un producto final comercializable.
  • REQUIERE DE EVALUACIÓN: Para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de APR, se requieren pruebas por el protocolo de pruebas de APR. La categoría APR depende del resultado de la prueba.

Esta guía ha sido preparada por la Asociación de Recicladores de Plásticos Post-Consumo como un servicio a la industria de empaques de plástico para promover el uso más eficiente de la infraestructura de reciclaje de plásticos existente  y para mejorar la calidad y cantidad de plásticos post-consumo reciclados. La información aquí contenida refleja la aportación de miembros de la APR de una sección transversal diversa de la industria de reciclado de plásticos, incluyendo profesionales experimentados en el reciclaje de todas las botellas de plástico post-consumo comentadas en esta guía. Ofrece una valiosa visión general de cómo el diseño del empaque afecta a los sistemas convencionales de reciclado de plásticos y proporciona recomendaciones útiles sobre cómo los problemas que rutinariamente encuentran los recicladores de plásticos podrían ser abordados a través de cambios de diseño que hacen que las botellas de plástico sean más compatibles con los sistemas de reciclado actuales. Debido a que siempre se están realizando nuevos desarrollos tecnológicos, esta guía no puede anticipar cómo estos nuevos desarrollos podrían afectar el reciclado de botellas de plástico. Por consiguiente, mientras que la información contenida en esta guía se ofrece de buena fe por la APR como una discusión precisa y confiable de los desafíos actuales que enfrenta la industria del reciclado de plásticos, se ofrece sin garantía de ningún tipo, ya sea expresa o implícita, incluyendo GARANTÍAS DE COMERCIABILIDAD O APTITUD PARA UN PROPÓSITO PARTICULAR, que están expresamente negados. La APR y sus miembros no aceptan ninguna responsabilidad por cualquier daño o perjuicio que surja del uso o dependencia en esta información por cualesquiera de las partes. La APR tiene la intención de actualizar este documento periódicamente para reflejar nuevos desarrollos y prácticas.



GUIA de Diseño para Reciclabilidad 2017 PET

PET (Poli-etilén Tereftalato, Código de Identificación de Resina #1)

Debido a su claridad y transparencia y a una barrera natural al CO2 , la resina PET es una de las más ampliamente utilizadas para fabricar envases. Con facilidad puede ser soplada para formar una botella o formada en lámina, lo que la hace la resina elegida para muchas aplicaciones. El PET no tiene normalmente las propiedades para fabricar tapas, asas y aditamentos o etiquetas, por lo cual normalmente se utilizan otros polímeros para estos elementos, los cuales se añaden al envase de PET. Las propiedades del PET pueden ser mejoradas con colorantes, bloqueadores UV, barreras o secuestradores de oxígeno y otros aditivos. Cada modificación o adición al envase de PET básico debe ser ponderada en su efecto en la corriente de reciclado. Estos elementos deben de poder ser removidos económicamente del PET en el proceso típico de reciclado o bien ser compatible con el PET reciclado (RPET) en sus futuras aplicaciones. La densidad del PET es de 1.38 por lo que se hunde en el agua. Las tapas, etiquetas y aditamentos deben de estar hechos de materiales con una densidad menor a 1.0 para que floten en el agua y puedan ser separados fácilmente del PET.

El programa de la APR Champions for Change ® invita a los fabricantes de productos de consumo, envases de plástico y de componentes de las botellas, a trabajar con los protocolos de la APR para determinar si modificaciones nuevas a un envase de plástico que se recicla regularmente, afectará negativamente al proceso de reciclado, antes de introducir dicha modificación.

Las resina de PET y sus variantes, las cuales tienen un punto de fusión cristalino entre 235 y 255°C son las preferidas.

Materiales con un punto de fusión más bajo o materiales no-cristalizados a menudo se tornan pegajosos en el secador previo a la extrusión en la planta de reciclado, porque el secador es operado a temperaturas correspondientes al PET y provocan que el material  no fluya a lo largo del proceso. Los materiales de un punto de fusión más alto permanecen en estado sólido en el extrusor de la planta de reciclado y causan bloqueos en las mallas de producto fundido. Ambas condiciones afectan gravemente la operación de la planta de reciclado.

Las mezclas de PET con otras resinas requieren ser evaluadas para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de la APR.

Otros tipos de resina pueden ser mezclados con la resina PET para mejorar ciertas propiedades durante el uso original del envase. Es necesario evaluar el efecto de estos materiales en los futuros usos del PET reciclado (RPET) ya que no es posible separar estos materiales en los sistemas de reciclado. El protocolo correspondiente de evaluación es:

APR - Liga a los Lineamientos Críticos de PET. (PET Critical Guidance).

Las capas que no sean de resina PET y los recubrimientos necesitan ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de la APR.

El uso de capas que no sean de resina PET y los recubrimientos permanentes, pueden afectar el reciclado del PET si no se utilizan de acuerdo a los protocolos de prueba de la APR.  Las capas y recubrimientos, deben de poder ser separados del PET y removidos durante el proceso de reciclado y no tener efectos adversos en el RPET en futuras aplicaciones. Cuando se utilicen, su contenido debe ser minimizado al máximo, para maximizar el rendimiento de PET, limitar la contaminación potencial y, reducir los costos de separación. Se ha demostrado que algunas capas y recubrimientos son compatibles con el PET o bien pueden ser separados en sistemas convencionales de reciclado. Existen dos protocolos de prueba disponibles:
Prueba para selección:

Prueba definitiva:

Los aditivos degradantes (foto, oxo o bio) requieren ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de la APR.

El PET reciclado es producido para ser utilizado en nuevos productos. Los nuevos productos son diseñados para cumplir ciertas normas particulares de calidad y durabilidad en base a las propiedades típicas del PET reciclado. Los aditivos diseñados para degradar al polímero disminuyen la vida útil del material en su uso primario. Si no es removido en el proceso de reciclado, estos aditivos acortan la vida útil  del producto hecho con el RPET también, poniendo en riesgo la calidad y durabilidad.
Los aditivos degradantes no deben de ser usados sin antes hacer pruebas para demostrar que su inclusión no afectará la vida útil del material ni las propiedades de cualquier producto hecho con el RPET que incluya al aditivo. Estos aditivos deben de poderse separar o ser removidos del PET en el proceso de reciclado o bien no tener efecto adverso en el RPET en sus usos futuros. Cuando sean utilizados, su contenido debe ser minimizado lo más posible, para maximizar el rendimiento de PET, limitar la contaminación potencial y reducir los costos de separación.
El protocolo de selección correspondiente es:

Los aditivos requieren de una evaluación  para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de la APR.

La APR reconoce que hay otro tipo de aditivos que pueden ser requeridos para el desempeño adecuado de un empaque en particular, los cuales no son referidos en el presente documento. Aditivos por ejemplo para separar empaque apilado, anti estáticos, anti deslizantes, bloqueadores UV, estabilizadores y captadores de calor, lubricantes, deben ser evaluados para determinar su compatibilidad con el reciclado. De particular preocupación son los aditivos que causan el cambio de color del PET o el que se opaque o nuble, después de fundirlo o someterlo a polimerización de estado sólido, ya que el RPET el PET opaco o con tintes de color pierde mucho valor y tiene pocos mercados posibles. Esto es particularmente preocupante ya que es difícil identificar el material con este efecto hasta que es demasiado tarde en el proceso de reciclado, cuando ya se ha gastado una gran cantidad en el proceso del material.
Existen dos protocolos de prueba disponibles:
Prueba para Selección

Prueba Definitiva:

Los abrillantadores ópticos son perjudiciales para el reciclado.

Como muchos otros aditivos, los abrillantadores ópticos no son removidos en el proceso de reciclado y pueden crear una fluorescencia inaceptable para el subsecuente uso del RPET que contenga estos abrillantadores. Es muy difícil identificar el material que tiene este efecto negativo hasta demasiado tarde en el proceso de reciclado cuando ya se ha gastado una gran cantidad en un material de bajo valor debido al aditivo.

El PET transparente sin pigmentar es lo preferible.

El material incoloro tiene el valor más alto en el mercado porque tiene la mayor variedad de aplicaciones y usos. Este es el producto más rentable de procesar en un sistema de reciclado.

Los envases azul claro transparentes son preferibles.

El material de color azul claro es a menudo incluido con el material incoloro para que sirva como un agente que compense la desviación a color amarillo. Esto no solo incrementa el volumen de material a la corriente de más valor, sino que también mejora su calidad cuando es usado en cantidades limitadas. Normalmente también se puede agregar a la corriente de material verde con mínimo efecto negativo.

Los envases verde transparentes son preferibles.

El material verde representa un volumen importante en el mercado. En la estación de segregación, es separado y compactado junto con el PET incoloro y puede llegar a representar el 30% del peso total de la paca. El material verde se separa del incoloro por el reciclador el cual lo puede transformar en productos de valor agregado, o bien enviarlo a otro reciclador dedicado a procesar material verde. Su valor es solo menor al del material incoloro. Sin embargo, el material verde también tiene sus particularidades. Como la consistencia en un color claro es crítica para futuras aplicaciones que utilizan RPET transparente, el proceso de reciclado incluye una gran cantidad de equipo y mano de obra, dedicadas a separar materiales de color. Esto incrementa el costo de la operación. Aun así, cantidades pequeñas pero significativas de material de color, incluyendo verde transparente, llegan a la corriente de material incoloro, afectando la calidad del RPET incoloro. Mercados finales como el de ropa, alfombras, botellas de refresco y empaques termoformados dependen de tener colores muy precisos basados en material incoloro.

Colores transparentes diferentes al verde y azul claro, son perjudiciales para el reciclado.

 Este material de color al ser separado de la corriente principal de material incoloro y de la corriente de material verde, es un volumen pequeño con mínimo valor en el mercado. Algunos recicladores son capaces de tolerar botellas color ámbar transparentes en sus sistemas, pero éstos son unos cuantos.

Colores translúcidos y opacos incluyendo el blanco son perjudiciales para el reciclado.

Este material tiene muy poco valor en el mercado y contamina otras corrientes que si tienen valor. Además puede ser muy difícil para los sistemas automáticos de separación identificar polímeros de opacos de color lo cual implica que se necesite mano de obra adicional para remover los materiales opacos.

Agentes nucleantes, nebulizadores, fluorescentes, y otros aditivos para efectos visuales y técnicos son perjudiciales para el reciclado.

Al igual que muchos aditivos, este tipo no puede ser removido en el proceso de reciclado y puede afectar el valor del RPET y su desempeño en aplicaciones futuras.

El color negro convierte a un empaque en no-reciclable.

La tecnología de separación que opera en el Cercano Infrarrojo (NIR) no es capaz de identificar polímeros negros y la separación manual no puede distinguir un polímero negro de otro. Otras técnicas de separación tales como la flotación, no pueden ser utilizadas ya que muchos polímeros negros se hunden junto con el PET. Por lo tanto, los envases y empaques negros son considerados como un contaminante para casi todos los recicladores.

El tamaño y la forma son parámetros críticos para la separación de las botellas, y esto debe ser tomado en cuenta al diseñar los empaques para que puedan ser reciclados. El proceso de separación se basa primeramente en el tamaño y la forma y luego en el tipo de material. Las mallas dirigen al papel y elementos ligeros bidimensionales similares a una corriente; las botellas y artículos más pesados tridimensionales en van a otra corriente; mientras que los pedazos de vidrio y artículos más pequeños pero pesados, se dejan caer por gravedad en otra corriente más, la cual puede o no pasar por una selección adicional. Los elementos grandes y voluminosos, son típicamente separados manualmente al inicio del proceso de separación en la planta.

Objetos planos más bidimensionales que tridimensionales son considerados como no-reciclables según la definición de APR.

Además de que no son capturados en la corriente de plásticos, causan contaminación en la corriente de papel. Estos objetos deben de tener una profundidad mínima de 5 cms (2 pulgadas) de manera que se cree una forma tridimensional para su separación adecuada. Esta situación es independiente del tipo de polímero. La APR promueve y anticipa que se tendrán desarrollos en el diseño de las estaciones de segregación y en la tecnología para mejorar la captura y recuperación de plásticos delgados; sin embargo, en este momento la tecnología para segregarlos no existe o no ha sido implementada en la mayoría de las plantas separadoras.

Objetos menores a 7.5 cms (3 pulgadas) en cualquiera de sus dimensiones hacen al empaque no-reciclable según la APR.

La malla estándar de la industria deja pasar material menor a los 7.5 cms hacia una corriente de materiales no plásticos, causando contaminación a esta corriente, o bien va directamente al residuo. Estos objetos pequeños son pérdida para la corriente de materiales plásticos. Es posible que algunos envases pequeños pasen junto con otros objetos mayores cuando las mallas están cubiertas por películas plásticas o bien están saturadas por operar por arriba de su capacidad de diseño. El estar cubiertas por películas reduce el tamaño efectivo de las mallas y el operarlas por arriba de su capacidad, crea un colchón de objetos grandes entre los cuales los objetos pequeños viajan. Las guías de diseño recomiendan el uso de mallas libres de película y operando a su capacidad de diseño para la determinación de la categoría de reciclabilidad. La APR promueve y anticipa el desarrollo de tecnología para mejorar el proceso de recuperación de envases pequeños pero en la actualidad estos objetos no son recuperados.

Objetos de un volumen mayor a 7.5 litros (2 galones) son perjudiciales para el reciclado.

La maquinaria para reciclado, en particular el equipo automático de selección, no es lo suficientemente grande para aceptar envases mayores a 7.5 litros (2 galones). Los envases tan grandes se atoran en el sistema. La mayoría de las plantas de selección emplean separación manual antes de la línea automatizada para sacar los envases muy voluminosos. Estos objetos son recuperados, pero probablemente serán luego compactados junto con otra corriente de objetos plásticos voluminosos y no son normalmente separados por tipo de polímero en la planta de separación. Algunas plantas de separación pudieran no recuperar objetos separados en la selección manual previa a la automática.

Las tapas de polipropileno y polietileno son preferibles.

Debido a que estos polímeros flotan, se separan de la botella con gran facilidad en sistemas convencionales de separación. Además, el proceso de reciclado de PET captura  las partes de polietileno y polipropileno que flotan creándose una corriente adicional de producto susceptible de ser vendido. Debe tenerse cuidado en caso de modificar las piezas de polietileno o polipropileno asegurándose de que el aditivo no incremente la densidad total, hasta el punto de que la pieza no flote.

Tapas sin liners son las preferibles.

Debido a su tamaño y espesor, la mayoría de los liners se pierden durante el proceso de reciclado, disminuyendo ligeramente el rendimiento. Las tapas sin liner, no presentan esta merma.

Los liners para tapas hechos de alcohol etil-vinílico (EVA) o de elastómero termoplástico (TPE) son preferibles.

Tanto el EVA como el TPE flotan en el agua y pueden ser separados en el proceso de reciclado, junto con el polietileno y el polipropileno. Dado que el EVA y el TPE son compatibles con estos polímeros y, de hecho mejoran sus propiedades, son preferibles.

Las tapas que contienen metal o película metálica requieren de ser evaluadas para  determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR.

Los elementos y láminas metálicas son difíciles de separar del PET, comparado con los sistemas preferibles (tapas de polietileno y polipropileno) y provocan un incremento tanto en el costo de capital como el costo de operación, a los sistemas de proceso convencionales. Aun una pequeña cantidad de metal residual en la corriente de RPET puede bloquear las mallas de los extrusores en su reutilización. Los elementos metálicos grandes, asidos a los envases de PET pueden ocasionar que el envase sea enviado a la corriente de metales o de desperdicio, en el proceso de reciclado, causando una baja en el rendimiento. Los componentes metálicos pequeños, tales como resortes de dispensadores de aerosol, se desprenden en el proceso de reciclado y bloquean filtros y mallas, añadiendo significativamente al costo el separarlos al final del proceso.

Existen dos protocolos de prueba disponibles:

  • Prueba para selección: Liga a la prueba nueva de corriente Eddy y magnética para aditamentos. (NOTA: documento en desarrollo).
  • Prueba Definitiva: APR: Liga a evaluación de tapas.

Las tapas hechas de poliestireno y plásticos termofijos son perjudiciales para el reciclado.

Ambos materiales tienen una gravedad específica mayor a la del agua y se hunden en el tanque de flotación junto con el PET. Son extremadamente difíciles de separar de las hojuelas de RPET, haciéndose necesario un costoso e inexacto separador de hojuela el cual no se encuentra en la mayoría de las plantas de reciclado.

Tapas que tienen un polímero de silicón son perjudiciales para el reciclado.

El silicón se hunde en los tanque de separación por flotación, junto con el PET y es difícil de remover por otros métodos, con lo cual causa contaminación en el producto final.

El uso de PVC en tapas o en liners de tapas hacen que un envase no sea reciclable según normas de APR.

El PVC se hunde y es extremadamente difícil de separar para el reciclador, especialmente pedazos pequeños. La corriente de PET reciclado es intolerante aún de cantidades minúsculas de PVC.

La remoción de adhesivos es un componente importante en el costo del proceso de reciclar. Los envases más reciclables utilizan la menor cantidad de adhesivos amigables al reciclado. La utilización de poco adhesivo reduce el costo de procesado y el riesgo de contaminaciones potenciales.

Haga click aquí para ir a la tabla de referencia rápida del impacto de las etiquetas.

Las etiquetas de  Polipropileno y Polietileno con una gravedad específica menor a 1.0 son preferibles.

Estos materiales flotan en agua por lo que se pueden separar del PET en el tanque de flotación junto con las tapas. Dado que son el mismo polímero en general que la mayoría de las tapas, no contaminan o devalúan esta corriente. Hay asegurarse que cualquier aditivo modificador de la etiqueta, no aumente la densidad de ésta por arriba de 1.0.

Las etiquetas laminadas requieren ser evaluadas para  determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR.

Las etiquetas que se fragmentan en pedazos muy delgados del material son más difíciles de manejar en el proceso de reciclado porque se comportan de manera errática en el tanque de flotación. Por ello se prefieren a las etiquetas que permanecen intactas. Etiquetas que se delaminan o que se quedan pegadas al RPET pueden resultar en contaminación.

Existe un protocolo de evaluación disponible.

Prueba Definitiva:

Liga a la Prueba Nueva de Delaminación. (NOTA: documento en desarrollo).

Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase, requieren de ser evaluadas para determinar la categoría de reciclabilidad de APR apropiada.

Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase, cubren la mayor parte de la superficie del envase con un polímero que no es el mismo del cuerpo del envase. Debido a esto, una etiqueta envolvente diseñada sin tomar en consideración el reciclado puede causar una lectura errónea en un separador automático y enviar a una botella de PET a la corriente de otro material con lo cual se perderá para el proceso. Aun más, los materiales de los que están hechas algunas de estas etiquetas, no pueden ser removidos en el proceso de reciclado y contaminan el RPET producido. Las etiquetas envolventes de cuerpo entero que se deben de escoger, son las que han aprobado los protocolos de evaluación de APR.

Existe un protocolo de evaluación disponible:

Prueba Definitiva.

APR: Liga a la Prueba de Etiquetas envolventes.

Las etiquetas aplicables a presión, requieren ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR.

Las etiquetas aplicables a presión en general requieren estar cubiertas totalmente por adhesivo, a diferencia de otros tipos de etiquetas. Esto hace importante la compatibilidad del tipo de adhesivo con el proceso de reciclado. Los adhesivos resistentes al lavado en el proceso de reciclado, hacen que las etiquetas permanezcan pegadas al PET y se convierten en contaminación en el producto final. Deben seleccionarse adhesivos que han demostrado cumplir con los protocolos de evaluacion de la APR.

Hay dos protocolos de evaluación disponibles.

Prueba para selección:

APR: Liga a Prueba de Etiquetas para empaques Termoformados

Prueba Definitiva:

APR: Liga a Prueba para Etiquetas aplicables a presión.

Las etiquetas de Poliestireno requieren ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR.

Si bien las etiquetas de PS son toleradas por algunos recicladores de PET, se ha identificado que el PS causa serios problemas en el proceso y en el producto final, por otros recicladores y deberán ser utilizadas solo si pueden ser removidas fácil y completamente del envase de PET, en sistemas convencionales de separación. El PS naturalmente se hunde en el agua debido a su densidad  por lo cual es acarreado con el PET en los sistemas de flotación de la planta recicladora. Sin embargo, el PS expandido puede flotar y en este caso puede ser menos problema para el reciclador.

Hay un protocolo de evaluación disponible.

Prueba para Selección:

APR: Liga a Prueba de Flotación de Etiquetas, Tapas y Aditamentos.

Etiquetas con estructuras que se hunden en el agua debido a la selección del substrato, tinta, decoración, recubrimiento y, capa superior requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR.

Los recicladores dependen de sistemas de flotación para separar los materiales que no son PET. Componentes de etiquetas que se hunden junto con el PET acaban en la corriente del RPET como contaminantes.

Hay un protocolo de evaluación.

Prueba definitiva:

APR: Liga a Guía Crítica de PET.

Las etiquetas de papel son perjudiciales para el reciclado (para etiquetas de papel adheribles a presión referirse a la categoría de etiquetas adheribles a presión).

El proceso de reciclado involucra un lavado caustico caliente que remueve el pegamento y otros componentes de la etiqueta, a los niveles requeridos para dejar al RPET utilizable. El papel, al ser sujeto a estas condiciones, se convierte en pulpa la cual es muy difícil de filtrar del líquido, añadiendo por lo tanto una carga importante al sistema de filtrado y tratamiento de aguas. Las fibras individuales de papel que se convierten en pulpa, son muy pequeñas y difíciles de separar, por lo que algunas se quedan con el PET. Las fibras de papel que se quedan en el RPET se carbonizan cuando el material es calentado y fundido, causando una degradación de calidad inaceptable. Etiquetas de papel que no forman pulpa porque resisten el baño caustico se hunden en el sistema de flotación, causando por lo tanto contaminación.

Las etiquetas de película metálica son perjudiciales para el reciclado.

El equipo automático de separación en el proceso de reciclado está diseñado para detectar y eliminar el metal de la corriente de PET. Aun películas metalizadas muy delgadas pueden ser identificadas como metal por el equipo de separación y causar que se rechace la botella completa como merma, provocando baja en el rendimiento. Pero si no fuesen detectadas, pasan al resto del proceso y provocan problemas de contaminación en el RPET.

Las etiquetas de PVC y de PLA vuelven al envase no-reciclable según normas de la APR.

Ambos materiales son extremadamente difíciles de separar en el proceso de reciclado debido a que su densidad es muy similar a la del PET. Ambos causan gran degradación en la calidad de la corriente final de PET aun en cantidades muy pequeñas.

Los adhesivos requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR.

Los adhesivos que se remueven totalmente de la botella en el lavado y permanecen adheridos a la etiqueta son preferibles. El adhesivo de etiquetas que no se desprende del PET, o que se redeposita en el PET durante la etapa de lavado es una fuente de contaminación y de cambio de color cuando el PET es reciclado.
El proceso de reciclado está diseñado para remover una cantidad razonable esperada en la superficie del PET hasta un nivel necesario para dejar al PET reutilizable de forma económica en aplicaciones futuras. Los adhesivos que son resistentes a este proceso son perjudiciales para el reciclado debido a que se quedan pegados al PET durante todo el proceso, convirtiéndose en un contaminante del producto final.

Existen tres protocolos de evaluación disponibles:

Prueba para Selección:

APR: Liga a la Prueba de Lavado de Hojuela de PET

APR: Liga a la Prueba de etiquetas de empaques Termoformados.

Prueba definitiva:

APR: Liga a la Guía Crítica de PET.

Los adhesivos que no son solubles ni dispersables en agua son perjudiciales para el reciclado. Estos adhesivos no son removidos en el proceso de reciclado hasta el nivel requerido para producir un material de calidad aceptable. Causan contaminación y problemas de calidad.

Las tintas de las etiquetas requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Algunas tintas de etiquetas deslavan color durante el proceso de reciclado, pintando de color al PET con el que tienen contacto y disminuyen significativamente el valor del mismo. La APR y NAPCOR  han desarrollado un protocolo de prueba para ayudar a los fabricantes en la determinación si una tinta deslavará en un proceso convencional de reciclado de PET. Se deben de seleccionar las tintas de las etiquetas tales que no suelten color al ser evaluadas con este protocolo. Existen dos protocolos de selección:

Pruebas para Selección:

APR: Liga a la prueba de deslavado de etiquetas.

APR: Liga a la prueba de hojuela a placa para deslavado de etiquetas.

Véase la prueba definitiva para el tipo de etiqueta apropiado.

La impresión directa diferente del código de fecha de producción requiere de ser evaluada para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Históricamente, las tintas utilizadas en impresión directa sobre las botellas tienden a deslavarse o a colorear al PET durante el proceso de reciclado, o a introducir contaminantes incompatibles. De cualquier forma, el valor del PET disminuye. Algunas tintas utilizadas en impresión directa sobre las botellas no causan estos problemas. La tinta específica tiene que ser evaluada para determinar su efecto. Existen tres protocolos de evaluación.

Pruebas para Selección:

APR: Liga a la prueba de deslavado de etiquetas.

APR: Liga a la prueba de hojuela a placa para deslavado de etiquetas.

Prueba Definitiva:

APR: Liga a la Prueba de Etiqueta de Impresión Directa.

Los aditamentos de PET incoloro son los preferibles.

Los aditamentos hechos del mismo polímero básico son recuperados y reciclados junto con el mismo polímero básico sin causar contaminación o merma en el rendimiento, generando así mayor valor.

Los capuchones de evidencia de apertura y sellos de seguridad requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR.

Si algunas aplicaciones específicas de productos requieren protección contra violación de la integridad, ésta deberá ser considerada una parte integral en el diseño de la botella. El uso de fundas o capuchones para evitar la violación de la integridad del cierre o para evidenciar si hubo apertura, debe ser evitado si no se separan completa y totalmente de la botella o, no pueden ser separados en sistemas convencionales de separación. Si se utilizan fundas o sellos de seguridad, deben ser diseñados de tal forma que se separen completamente de la botella, sin dejar partes en ésta. El material utilizado deberá flotar y separarse del PET en el sistema de separación por flotación. Existen dos protocolos de evaluación.

Prueba para Selección:

APR: Liga a Prueba de flotabilidad de Etiquetas, Tapas y Aditamentos.

Prueba Definitiva:

APR: Liga a la Guía Crítica de PET.

Los aditamentos que no sean de PET tales como asas requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR.

Estos aditamentos no deben estar adheridos a la botella con pegamento y deberán de poder ser separados fácilmente del envase durante la molienda. Deberán estar hechos de materiales que floten en agua tales como PP y HDPE. Si se utilizan adhesivos para fijar los aditamentos, en la selección de éste se deberá considerar los criterios para adhesivos presentados en este documento. Existen dos protocolos disponibles.

Prueba para Selección:

APR: Liga a Prueba de flotabilidad de Etiquetas, Tapas y Aditamentos.

Prueba Definitiva:

APR: Liga a la Guía Crítica de PET.

Los aditamentos de metal o que contengan algo metálico requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR.

Ejemplos de éstos son láminas delgadas de metal y substratos metalizados que se hunden en agua, así como balines y resortes de aspersores de aerosol. En el proceso de reciclado estos elementos, o bien son identificados y separados junto con el envase de PET en las primeras etapas del proceso, lo cual causa una pérdida para el rendimiento, o bien pasan hacia adelante en el proceso causando un problema de contaminación. Dado que son más pesados que el agua y se hunden junto con el PET en el tanque de separación por flotación. Muchos de estos objetos son demasiado pequeños para ser removidos por la maquinaria diseñada para separar metales, tales como los de corriente dispersa (Eddy Current) y los ópticos. Los resortes en particular se desenrollan y se atoran en las mallas filtrantes a lo largo del proceso. Existe un protocolo de evaluación disponible.

Prueba para Selección:

Liga a la prueba nueva de corriente Eddy y magnética para aditamentos. (NOTA: documento en desarrollo).

Los aditamentos de papel son perjudiciales para el reciclado.

El proceso de reciclado involucra un lavado caustico caliente que remueve el pegamento y otros componentes de la etiqueta, a los niveles requeridos para dejar al RPET utilizable. El papel, al ser sujeto a estas condiciones, se convierte en pulpa la cual es muy difícil de filtrar del líquido, añadiendo por lo tanto una carga importante al sistema de filtrado y tratamiento de aguas. Las fibras individuales de papel que se convierten en pulpa, son muy pequeñas y difíciles de separar, por lo que algunas se quedan con el PET. Las fibras de papel que se quedan en el RPET se carbonizan cuando el material es calentado y fundido, causando una degradación de calidad inaceptable.

Las bases de apoyo de las botellas son perjudiciales para el reciclado.

Las bases de las botellas reducen el rendimiento e incrementan los costos de separación. Si se utilizaran bases, es preferible que sean de HDPE sin cargas o de PET incoloro y no de otro material. Si las bases están unidas a la botella con pegamento, éste debe ser soluble o dispersable en agua entre 60°C y 80°C de manera que sean separadas en sistemas convencionales de lavado y separación. El uso de adhesivo y el área cubierta por éste deben ser minimizados para maximizar el rendimiento de PET y evitar contaminación.

Los aditamentos soldados son perjudiciales para el reciclado.

Una cierta cantidad de aditamentos soldados a la botella no pueden ser separados del PET en el proceso de reciclado. Estos aditamentos, aunque puedan ser molidos y hechos de material que flote, causan contaminación al RPET y pérdida en el rendimiento de cualquier manera: ya sea porque el pedazo de PET al que están soldados ya no flote (contaminación) o bien porque flote (pérdida de rendimiento).

Los identificadores de radio frecuencia (RFID) en los empaques, etiquetas y tapas son perjudiciales para el reciclado.

A menos de que sean compatibles con el reciclado del PET y se demuestre que no crean ningún problema en su disposición final, por la composición de materiales, se trata de evitar el uso de los identificadores de radio frecuencia (RFID) porque afecta el rendimiento de PET, introduce una contaminación potencial e incrementa el costo de separación.

Aditamentos de PVC y de PLA de cualquier tipo hacen que un empaque no sea reciclable según las normas de la APR.

El uso de aditamentos de PVC o de PLA de cualquier tipo en envases de PET es indeseable y debe ser evitado totalmente. Esto incluye empaques termoformados de PVC y/o PLA que pudieran ser confundidos a simple vista con empaques termoformados de PET. Cantidades muy pequeñas de PVC o de PLA pueden contaminar severamente y afectar grandes cantidades de PET haciéndolo inservible para la mayoría de las aplicaciones. Además el PVC y el PLA son muy difíciles de separar del PET in sistemas convencionales de separación por flotación en agua, debido a que sus densidades son muy similares (mayores a 1.0) que hace que ambos se hundan en estos sistemas junto con el PET.

El uso de resina PET bio-basada, en la cual el componente de MEG (mono etilén glicol) es obtenido de materiales biológicos tales como residuo de caña de azúcar o materiales similares, es totalmente compatible con resina PET hecha a base de productos de petróleo, en el proceso de reciclado. El PET bio-basado no debe de ser confundido con PET que contenga aditivos bio o oxo degradables.

Se promueve el uso de PET post-consumo en todos los empaques hasta el máximo que se técnica y económicamente factible.

Se promueve el uso correcto del símbolo del Código de Identificación de Resina del tamaño apropiado detallado en la norma ASTM D7611.

GUIA de Diseño para Reciclabilidad 2017 PP

Debido a su equilibrio de impacto, calor y resistencia química, junto con rigidez y tolerancia dimensional cercana, el PP es una de las resinas de envase más ampliamente utilizadas. Es fácilmente moldeado por inyección, moldeado por soplado o termoformado en una botella, cubeta, bandeja, tina o tapa. A diferencia de otros polímeros, la versatilidad del PP permite que todos los componentes (etiqueta, cuerpo y tapa) de muchos empaques de PP sean hechos de PP. Esta práctica es beneficiosa para el reciclado.

Las propiedades del PP se mejoran comúnmente con colorantes, aditivos y cargas, o se coloca junto a otros polímeros en un envase de múltiples capas. Cada modificación y adición al PP natural en un envase debe ser considerada por su efecto en la corriente de reciclado. Los aditamentos del empaque que no sea de PP deben de poder ser eliminados de manera económica del PP en el proceso de reciclado típico, o ser compatibles con el PP en usos futuros. De especial preocupación son las cargas minerales o aditivos que hacen que la mezcla total se hunda en agua. La densidad del PP es .94-.96 por lo que flota en el agua. La densidad es una propiedad importante ya que los recicladores suelen confiar en los tanques de flotación para separar los polímeros y eliminar los contaminantes.

Por el alcance que se describe en la introducción de la Guía de Diseño, la siguiente guía se centra en objetos de envase post-consumo que normalmente se recogen en sistemas de recolección domiciliarios de una sola corriente. Además, la guía considera el impacto en la selección en una planta moderna de proceso de reciclado automatizada MRFs o PRFs, así como la compatibilidad de un  envase de PP en procesos comunes de reciclado de PP. Esta guía también será aplicable a otros artículos del hogar post-consumo como juguetes.

El PP se utiliza en un gran número de aplicaciones industriales y el PP postindustrial es una fuente importante de PP que se recolecta y recicla. La Guía de Diseño de la APR (APR Design ®) puede ser una referencia cuando se diseñan aplicaciones industriales con PP, pero no todas las guías pueden ser aplicables cuando se está considerando la posibilidad de reciclar estos artículos de uso comercial.

El programa Champions for Change® de la APR alienta a los fabricantes de productos de consumo, envases de plástico y componentes de botellas a trabajar con los protocolos de la APR para determinar si las nuevas modificaciones a un paquete de plástico reciclado regularmente afectarán negativamente al proceso de reciclado antes de introducir la modificación.

El contenido de poliolefina post-consumo es preferible. El uso de HDPE post-consumo en todos los envases se fomenta hasta la cantidad máxima técnica y económicamente factible.

El uso de capas y recubrimientos que no sean de PP puede ser perjudicial para el reciclado de PP si no se implementa de acuerdo con los protocolos de prueba de la APR. Cuando se utilicen, su contenido debe minimizarse al máximo posible para maximizar el rendimiento de PP, limitar la contaminación potencial y reducir los costos de separación.

    Las capas de EVOH son preferibles. El EVOH es un material de capa común usado para aumentar las propiedades de barrera del PP. No es separable en el proceso de reciclado y, por lo tanto, se convertirá en parte del PP reciclado. Aunque el EVOH mezclado con HDPE no está libre de problemas (puede causar expansión cuando se extruye o cuando se moldea y contribuir a la formación de labios en el troquel), es generalmente aceptado. El EVOH se ha desempeñado exitosamente en pruebas de lineamientos críticos anteriores. Algunos usuarios de PP reciclados han experimentado problemas de moldeo en valores cercanos al 3%. Su uso debe ser minimizado para mantener el mejor rendimiento del PP reciclado para usos futuros.

 

    Las capas que no sean de PP y recubrimientos distintos EVOH requieren de pruebas para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de APR. Las pruebas deben demostrar que las capas y recubrimientos se separarán y se retirarán del PP en el proceso de reciclado o no tendrán efectos adversos sobre el PP reciclado en usos futuros. Cuando se utilicen, su contenido debe minimizarse en la mayor medida posible. Algunas capas y recubrimientos se han encontrado que son compatibles con el PP o se separan fácilmente en sistemas de reciclado convencionales

Un protocolo de prueba está en desarrollo:
Prueba Estandarizada de PP

    Los aditivos degradantes (photo, oxo, or bio) requieren de ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de APR. El PP reciclado está destinado a ser reutilizado en nuevos productos. Los nuevos productos están diseñados para cumplir con los estándares particulares de calidad y durabilidad dadas las propiedades de PP típico reciclado. Los aditivos diseñados para degradar el polímero, por definición, disminuyen la vida del material en el uso primario. Si no se eliminan en el proceso de reciclado, estos aditivos también acortan la vida útil del producto fabricado a partir del PP reciclado, lo que puede comprometer la calidad y durabilidad.

 

Los aditivos degradantes no deben de ser usados sin antes hacer pruebas para demostrar que su inclusión no afectará la vida útil del material ni las propiedades de cualquier producto hecho con el PP reciclado que incluya al aditivo. Estos aditivos deben de poderse separar o ser removidos del PP en el proceso de reciclado o bien no tener efecto adverso PP reciclado sus usos futuros. Cuando sean utilizados, su contenido debe ser minimizado lo más posible.

Existe una prueba de protocolo disponible:
Prueba de Aditivos Degradantes HDPE/PP

    Los aditivos de batalla históricamente son preferibles. La mayoría del HDPE en un envase contiene algún tipo de aditivos. No se ha demostrado que los aditivos de batalla usados comúnmente causen problemas significativos con el proceso de reciclado o usos adicionales del PP reciclado. Los aditivos de batalla comúnmente aceptables incluyen:

 

  • Estabilizadores térmicos – Estos aditivos mejoran típicamente el procesamiento adicional del polímero y, por lo tanto, son preferibles para el reciclado.
  • Estabilizadores UV– Estos aditivos mejoran típicamente el procesamiento adicional del polímero y, por lo tanto, son preferibles para el reciclado.
  • Agentes nucleantes
  • Agentes antiestáticos
  • Lubricantes
  • Cargas – tenga en cuenta que muchas cargas son densas, por lo que se debe prestar especial atención a la densidad total de la mezcla
  • Pigmentos
  • Modificadores de impacto
  • Agentes químicos para el soplado

El uso de aditivos debe minimizarse para mantener el mejor rendimiento del PP reciclado para usos futuros.

Los aditivos no mencionados requieren ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. La APR reconoce que pueden ser necesarios otros tipos de aditivos para el rendimiento de un envase en particular, pero no se abordan en este documento. De especial preocupación son los aditivos que hacen que el PP reciclado se altere su color o cambie la viscosidad después de la refundición, o aditivos densos que aumentan la densidad de la mezcla haciendo que se hunda, por consiguiente, convirtiendo el envase en no-reciclable según la definición de APR. La APR exhorta a los usuarios a evaluar el aditivo según protocolo de prueba apropiado antes de su implementación. Las pruebas deben demostrar que los aditivos no causarán alteración del color inaceptable, cambios de viscosidad, o cambios de densidad.

Un protocolo de prueba está en desarrollo:
Prueba Estandarizada de PP

    La concentración de aditivos que hace que la mezcla general se hunda, hace que el envase sea no-reciclable según la definición de APR. Muchos de los aditivos y cargas utilizados con el PP son muy densos y cuando se mezclan con el polímero aumentan la densidad total de la mezcla. Cuando su porcentaje de peso alcanza el punto en que la densidad de mezcla es mayor que 1.00, la mezcla se hunde en agua en lugar de flotar. La densidad es una propiedad importante y los tanques de flotación son herramientas de separación críticas usadas por los recicladores. Por lo tanto, un material que se hunde será considerado desperdicio por un reciclador de polipropileno y cualquier PP en la mezcla se perderá. El protocolo de prueba de la APR debe consultarse para determinar si una mezcla se hunde.

 

Un protocolo de prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba de Flotación PO

    El PP sin pigmentar es preferible. El material natural tiene el valor más alto como una corriente de reciclado ya que tiene la más amplia variedad de aplicaciones de uso final. Es el proceso más rentable a través del sistema de reciclado.

    Los abrillantadores ópticos son perjudiciales para el reciclado. Los abrillantadores ópticos no se eliminan en el proceso de reciclado y pueden crear una fluorescencia inaceptable para los próximos usos de PP reciclado. Es difícil identificar el material con este efecto negativo hasta ya muy tarde en el proceso de reciclado, en el que se ha dado una gran cantidad de costo añadido a un material de bajo valor debido al aditivo.

 

    Los colores translúcidos y opacos son preferibles. El PP se colorea comúnmente para que existan volúmenes y mercados para el material coloreado y es económico procesarlo.

    El color negro convierte a un envase en no-reciclable según la APR. No hay ninguna propiedad mecánica inherente en el PP negro que lo hace no reciclable. El problema radica en la clasificación y la física detrás de la identificación del polímero. La tecnología de clasificación NIR que opera en el Cercano Infrarrojo, utilizada en las plantas de separación de materiales, no es capaz de identificar un polímero con un color negro puro ya que el negro absorbe toda la luz. Hay tonos de negro que pueden ser detectados por NIR, y una etiqueta de PP de un color diferente en un paquete podría ayudar a la detección por NIR. No es factible utilizar la clasificación manual para distinguir un polímero negro de otro puesto que hay demasiados objetos.

 

Por lo tanto, en una planta separadora de materiales MRF o PRF, es muy difícil separar la mayoría de los materiales de PP de color negro y dirigirlos en una paca de PP para su recuperación. En el reciclador, el tanque de flotación no clasificará el PP negro puesto que muchos polímeros negros flotan con el PP.

Aunque la APR fomenta y anticipa el desarrollo en la captura de plásticos negros en la planta de separadora de materiales, esta tecnología no existe hoy en día. Cabe señalar que el negro es un color comúnmente usado en el PP, particularmente en botellas de aceite y artículos industriales. Estos elementos quedan fuera del alcance de la guía de diseño, ya que normalmente no se recolectan a través del programa de recolección que es el enfoque de esta guía. El PP negro, si se recolecta en una fuente separada o corriente postindustrial, puede ser reciclado.

El tamaño y la forma son parámetros críticos para las plantas separadoras de materiales, y esto debe ser tomado en cuenta al diseñar los envases para que puedan ser reciclados. El proceso de las plantas separadoras de materiales se basa primeramente en el tamaño y la forma forma, y luego en el tipo de material. Las mallas dirigen al papel y elementos ligeros bidimensionales similares a una corriente; las botellas y artículos más pesados tridimensionales van a otra corriente; mientras que los pedazos de vidrio y artículos más pequeños pero pesados, se dejan caer por gravedad en otra corriente más, la cual puede o no pasar por una selección adicional. Los elementos grandes y voluminosos, son típicamente separados manualmente al inicio del proceso de separación en la planta.

Los objetos planos más bidimensionales que tridimensionales son considerados como no-reciclables según la definición de APR. Además de que no son capturados en la corriente de plásticos, causan contaminación en la corriente de papel. Estos objetos deben de tener una profundidad mínima de 5 cms (2 pulgadas) de manera que se cree una forma tridimensional para su selección adecuada. Esta situación es independiente del tipo de polímero. La APR promueve y anticipa que se tendrán desarrollos en el diseño de las plantas de proces MRF y en la tecnología para mejorar la captura y recuperación de plásticos delgados; sin embargo, en este momento la tecnología no existe o está desinstalada en la mayoría de las plantas separadoras de materiales.

Objetos menores a 7.5 cms (3 pulgadas) en cualquiera de sus dimensiones hacen al envase no-reciclable según las normas de la APR. La malla estándar de la industria deja pasar material menor a los 7.5 cm hacia una corriente de materiales no plásticos, causando contaminación a esta corriente, o directamente al residuo. Estos objetos pequeños se pierden en la corriente de materiales plásticos reciclados. Es posible que algunos envases pequeños viajen junto con otros objetos mayores cuando las mallas están cubiertas por películas plásticas o bien están saturadas por operar por arriba de su capacidad de diseño. El estar cubiertas por películas reduce el tamaño efectivo de las mallas y el operarlas por arriba de su capacidad, crea un colchón de objetos grandes entre los cuales los objetos pequeños viajan. Las guías de diseño recomiendan el uso de mallas libres de película y que operen a su capacidad de diseño para la determinación de la categoría de reciclabilidad. La APR promueve y anticipa el desarrollo de tecnología para mejorar el proceso de recuperación de envases pequeños pero en la actualidad estos objetos no son recuperados.

El polietileno o el polipropileno son preferibles para objetos de un volumen mayor a 7.5 litros (2 galones). La maquinaria de reciclado, particularmente el equipo de separación automática, no es lo suficientemente grande para aceptar envases mayores a 7.5 litros (2 galones). Debido a que los envases más grandes bloquean los sistemas, la mayoría de las plantas separadoras de materiales emplean la selección manual antes de la línea automática para eliminar los objetos grandes. Estos objetos se recuperan en una corriente de envases rígidos voluminosos que se venden y procesan como polietileno ya que la gran mayoría de los artículos rígidos voluminosos están compuestos por este polímero. Otros polímeros afectan negativamente o se pierden por el procesamiento de polietileno.

Las tapas de polipropileno son preferibles. Debido a que el polipropileno es el mismo polímero que el cuerpo del envase, de las tapas y de los dispensadores hechos con éste, podrán ser capturados y procesados con el PP.  Esto incrementa el rendimiento de los recicladores y reduce el residuo posible.

Las tapas de polietileno son perjudiciales para el reciclado. Debido a que el polietileno flota en el agua como el polipropileno, no se separa en el tanque de flotación de los recicladores.  Cuando se mezcla con el PP afecta negativamente la rigidez y las propiedades de impacto.  Aunque cantidades muy pequeñas de PE como aquellas aportadas por las etiquetas, son regularmente aceptadas por los recicladores de PP, las tapas y dispensadores comprenden un mayor porcentaje en peso del envase y, por lo tanto, un mayor efecto negativo.

Los sistemas de tapas sin liners son preferibles. Debido al tamaño y grosor, la mayoría de los liners se pierden en el proceso de reciclado reduciendo así ligeramente el rendimiento. Las tapas sin liners no experimentan esta pérdida.

Los liners para tapas hechos de alcohol etil-vinílico (EVA) o de elastómero termoplástico (TPE) son preferibles. El EVA y el TPE flotan en agua y no se separarán en el proceso de reciclado. Sin embargo, son compatibles con el PP y, de hecho, mejoran sus propiedades, por lo que son preferibles.

Las bombas y los dispensadores de aerosol que contienen partes metálicas son perjudiciales para el reciclado. Aunque el metal se elimina fácilmente en el proceso de flotación, los resortes metálicos se desenrollan durante el reciclado y se entrelazan en las mallas diseñadas para separar el agua del material y, por lo tanto, arruinan la malla. Esto agrega un costo significativo y tiempo de inactividad al proceso de reciclado. La APR fomenta el uso de válvulas check de polímero y resortes siempre que sea técnicamente posible. El cuerpo del dispensador de aerosol o bomba debe ser también el mismo polímero que el cuerpo de la botella, siempre que sea técnicamente posible para aumentar el rendimiento y disminuir la contaminación del HDPE reciclado.

Las tapas que contienen metal o películas metálicas son perjudiciales para el reciclado. Aunque el metal se elimina fácilmente en el proceso de flotación, la mayoría de los recicladores tiene el equipo de detección del metal diseñado para proteger su maquinaria de corte. Por lo tanto, el envase nunca llega al tanque de flotación. Los objetos metálicos grandes adheridos a los envases de PP pueden hacer que el paquete sea dirigido al metal o a la corriente de residuos en el proceso de reciclado, causando pérdida de rendimiento.

Las tapas que contienen un polímero de silicón son perjudiciales para el reciclado. Este material pasa a través del tanque de flotación junto con el PP y es difícil de eliminar con otros métodos, causando de este modo contaminación en el producto final. Cabe señalar que el silicón que se hunde no experimenta este problema.

El uso de PVC en tapas es perjudicial para el reciclado. El PVC es relativamente fácil de retirar en el tanque de flotación puesto que hunde, mientras que el PP flota. Sin embargo, el tanque de flotación es imperfecto e incluso una cantidad muy pequeña de PVC con el PP reciclado hace grandes cantidades de él inutilizables mientras que el PVC se degrada a temperaturas más bajas que aquellas a las cuales PP se procesa.

Las tapas hechas de poliestireno o plásticos termofijos son preferibles. Ambos materiales son más pesados que el agua y se hunden en el tanque de flotación, separándose del PP. Tampoco dañan ni desgastan la maquinaria de corte en el proceso de reciclado. Pequeñas cantidades de estos materiales que pasan a través del proceso de flotación, se pueden filtrar por fusión del PP reciclado en la etapa de extrusión. Sin embargo, estos materiales se pierden en la corriente de residuos en el proceso de reciclado y se consideran menos preferibles que un aditamento alternativo que flote que sea compatible con el PP.

Las tintas de las etiquetas requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Algunas tintas de etiquetas deslavan el color durante el proceso de reciclado, alterando el color del PP con el que tienen contacto y disminuyen significativamente su valor para el reciclado. Dado que la mayoría del PP reciclado está coloreado, el impacto del deslavado de las tintas puede no ser significativo; sin embargo, dado que el uso final no se conoce de antemano, se deben seleccionar las tintas de etiqueta que no deslaven el color cuando se reciclen. Se debe de consultar el protocolo de prueba de la APR, para determinar si una tinta se deslava.  

La APR está en desarrollando un protocolo de prueba para tintas:
Prueba para Deslavado de Etiquetas

La impresión directa diferente del código de fecha de producción requiere de ser evaluada para determinar su compatibilidad con el sistema de reciclado. Las tintas utilizadas en impresión directa se pueden deslavar, o de otra manera alterar el color del PP durante el proceso de reciclado o introducir contaminantes incompatibles. En cualquier caso, el valor del PP reciclado puede disminuir. Algunas tintas utilizadas en impresión directa no causan estos problemas. La tinta específica debe ser probada para determinar su efecto.

Una prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba Estandarizada para PP

Las etiquetas en molde de un polímero compatible son preferibles. Las etiquetas en molde no se eliminan en el proceso de reciclado ya que están unidas con la pared del envase. Fluirán a través del proceso de reciclado con el PP y se mezclarán con el PP reciclado. La falta de adhesivo es beneficiosa para el reciclado ya que no puede afectar el color u otras propiedades mecánicas. El polímero de la etiqueta y la tinta deben ser compatibles con el PP para no afectar negativamente a sus propiedades.

Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase diseñadas para la separación son preferibles. Un aspecto positivo de las etiquetas envolventes es la falta de adhesivo que requiere eliminación en el proceso de reciclado. Sin embargo, las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase cubren una gran cantidad de la superficie de la botella con un polímero que no es el mismo que el cuerpo de la botella. Debido a esto, una etiqueta envolvente de todo el cuerpo diseñada sin tomar en cuenta la separación puede hacer que un separador automático dirija una botella de PP a otra corriente de material donde se pierde al proceso. Además, algunos materiales envolventes incompatibles que no pueden separarse del PP en el tanque de flotación pueden contaminar el PP reciclado producido. Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo diseñadas para la clasificación automática y que se hunden en agua son preferibles, con la excepción del PVC, donde incluso pequeñas cantidades residuales que llegan a través del proceso flotación destruirán el PP reciclado en el proceso de extrusión. También son preferibles las etiquetas envolventes de poliolefina diseñadas para la selección automática, ya que los niveles pequeños de material completamente incompatible esperados de los residuos de etiquetas tienen un impacto negativo mínimo.

Los adhesivos requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las pruebas deben demostrar que los adhesivos se desprenderán  limpiamente del PP con el lavado en el proceso de reciclado o que son compatibles con el PP. Sin embargo, las condiciones típicas del proceso de reciclado de PP no son suficientemente agresivas para eliminar todo el material adhesivo, y se espera quede una cierta cantidad de adhesivo residual en el PP reciclado. El adhesivo que no se elimina del PP durante el paso de lavado es una fuente de contaminación y de alteración del color cuando se recicla el PP. Por estas razones, se recomienda un uso mínimo del adhesivo.

La APR está desarrollando una prueba de adhesivo PP/HDPE para separar el adhesivo ya sea como amigable al lavado, no amigable al lavado y compatible con el PP, o no compatible con el HDPE. El adhesivo no amigable al lavado incompatible, incompatible, es perjudicial para el reciclado.

Una prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba de Adhesivo para PP/HDPE

Combinaciones de Etiquetas-Adhesivos: La selección y reciclabilidad de los sustratos de etiquetas depende del tipo de adhesivo que se utilice con ellos. En general, es preferible un sustrato de etiqueta que se hunda en agua y que se use con un adhesivo que se libere en el sistema de lavado de los recicladores, ya que el sustrato se eliminará en el tanque de flotación. Un sustrato de etiqueta que es compatible con el PP también es preferible sin importar cuál sea el adhesivo. Por lo tanto, los sustratos de etiqueta se clasifican por el tipo de adhesivo utilizado con ellos.

Las etiquetas de polipropileno o poliestireno son preferibles. Las etiquetas de PP son el mismo polímero que el producto final y el PP a los niveles muy pequeños esperados del residuo de la etiqueta tiene un impacto negativo mínimo. Por lo tanto, estas etiquetas que permanecen con el PP a lo largo del proceso de reciclado, independientemente de si se separan o no, aumentan el rendimiento y tienen un impacto de calidad negativo mínimo para el reciclador.

Las etiquetas de papel son perjudiciales para el reciclado. El sistema de proceso de PP involucra agua y agitación. El papel que se desprende del envase cuando se somete a estas condiciones se convierte en pulpa, la cual no se hunde intacta, sino que permanece suspendida en el líquido, añadiendo carga a los sistemas de filtración y tratamiento de agua. El papel que permanece adherido al PP viaja con el PP a la extrusor de la planta de reciclado donde el material se carboniza y causa defectos de color. Incluso después del filtrado de material fundido, el olor a quemado y la decoloración permanecen con el PP reciclado afectando de esta manera negativamente su reutilización potencial. Las etiquetas de papel que no forman pulpa usadas con adhesivos que no lse desprenden agravan el problema, ya que la etiqueta entera entra en el extrusor. Las etiquetas que no forman pulpa, que se usan con adhesivos , son lo suficientemente pesadas como para hundirse y lo suficientemente duraderas como para soportar el proceso de lavado, pueden mitigar este problema.

Las etiquetas de película metálica son perjudiciales para el reciclado cuando se usan con un adhesivo que no se libera en el lavado y son preferibles cuando se usan con un adhesivo que se libera en el lavado. En la planta separadora de materiales, incluso las etiquetas metalizadas muy delgadas pueden ser identificadas como metal por el equipo de separación y hacer que toda la botella sea dirigida a la corriente de metal, creando así una pérdida de rendimiento. El equipo de separación en el proceso de reciclado está diseñado para detectar y eliminar el metal del PP. Si estas etiquetas son pequeñas, no se detectan o se dejan pasar, cuando se usan con un adhesivo que no se libera en el lavado, hacen que el PP unido se hunda, donde se pierde en el tanque de flotación, o pasa al extrusor y se eliminan con el filtrado de material fundido. Cuando se usan con un adhesivo que se libera en el lavado, estas etiquetas se hunden rápidamente en el tanque de flotación, donde se eliminan.

Las etiquetas de PVC convierten al envase en no-reciclable según normas de la APR, cuando se usan con un adhesivo que no se desprende en el lavado, y son perjudiciales para el reciclado cuando se usan con un adhesivo que se desprende en el lavado. Cuando el PVC, se usa con un adhesivo que no se desprende en el lavado, entra en el extrusor con el PP, donde son incompatibles. El PVC se degrada a temperaturas de extrusión del PP y hace que grandes cantidades del PP reciclado sean inutilizables. Cuando se usan con un adhesivo que se desprende en el lavado, estas etiquetas se hunden en el tanque de flotación, donde se retiran. Pero debido a que el tanque de flotación es imperfecto, e incluso una cantidad muy pequeña de PVC que entre en el extrusor causa graves problemas de calidad y rendimiento, este material es perjudicial.

Las etiquetas de PLA hacen que el envase sea no-reciclable según las normas de la APR, cuando se usa con un adhesivo que no se desprende en el lavado, y es preferible cuando se usa con un adhesivo que se desprende en el lavado. Cuando el material de la etiqueta de PLA se usa con un adhesivo que no se desprende en el lavado, entra en el extrusor con el PP, donde son incompatibles. Cuando se usa con un adhesivo que se desprende en el lavado, el PLA se separa del PP antes del tanque de flotación donde se hunde y se elimina. A pesar de que el proceso separación por flotación es imperfecto, las pequeñas cantidades de PLA que entran en el proceso de extrusión no son catastróficas

Las etiquetas de poliestireno son perjudiciales para el reciclado cuando se usan con un adhesivo que no se desprende en el lavado y son preferibles cuando se usan con un adhesivo que se desprende en el lavado. Cuando el PS, se usa con un adhesivo que no se desprende en el lavado, permanece con el PP y entra en el extrusor donde se mezcla con el PP. El PS no es compatible con el PP y puede provocar un desgaste o reducir la resistencia al impacto para el usuario de PP reciclado. Cuando el material de la etiqueta del PS se usa con un adhesivo que se desprende en el lavado, se separa del PP antes del tanque de flotación donde se hunde y se elimina.

Los capuchones de evidencia de apertura y sellos de seguridad de polipropileno o de polietileno son preferibles. Las fundas o capuchones de seguridad de PP son el mismo polímero que el producto final y el PE en niveles muy pequeños esperados de los residuos de las fundas de seguridad tiene un impacto negativo mínimo. Por lo tanto, estos aditamentos que permanecen con el PP durante todo el proceso de reciclaje aumentan el rendimiento y tienen un impacto de calidad negativo mínimo para la planta de reciclado.

Los capuchones de seguridad de evidencia de apertura de PETG son preferibles. El PETG se hunde en el tanque de flotación donde se elimina del PP. A diferencia del PVC, pequeñas cantidades de PETG que entren en el proceso de extrusión con el PP no son catastróficas, ya que el PETG se puede filtrar del material fundido.

Los capuchones de evidencia de apertura y sellos de seguridad de PVC son perjudiciales para el reciclado. El PVC se hunde en el tanque de flotación donde la mayor parte de éste se retira del PP. Debido a que el tanque de flotación es imperfecto e incluso una cantidad muy pequeña de PVC que entre en el extrusor causa severos problemas de calidad y baja de rendimiento, este material es perjudicial. El PVC se degrada a temperaturas de extrusión de PP y hace que grandes cantidades del PP reciclado sean inutilizables.

Los aditamentos que no sean de PP requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las pruebas deben demostrar que estos aditamentos no están pegados al envase y están hechos de materiales que se hunden en agua para que se separen fácilmente del empaque durante la molienda y se sometan  a separación por flotación. Si se utilizan adhesivos para fijar aditamentos, su selección debe considerar los criterios de dictados dentro de este documento.

Una prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba Estandarizada parara PP

Los aditamentos de metal o que contengan algo metálico requieren de ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad de la APR. Los aditamentos de metal o que contengan algo metálico pueden hacer que los separadores NIR en las plantas separadoras de materiales identifiquen erróneamente un contenedor de PP como metal y lo dirijan a una corriente de metal, de la que se descarten. El equipo en las plantas de separación de materiales está diseñado para detectar y eliminar el metal del PP con el fin de proteger la maquinaria de corte. Los objetos grandes u objetos pegados al PP, pueden dañar la maquinaria y hacer que el empaque entero sea no-reciclable. Los metales, si son pequeños, no se detectan o se dejan pasar, si se usan con un adhesivo que se desprende en el lavado, o sin ningún adhesivo, se hunden rápidamente en tanque de flotación donde se retiran del PP.

Actualmente, la APR está desarrollando un protocolo de prueba de corriente Eddy y  prueba magnética para aditamentos de metal y que contengan algo metálico.

Los aditamentos plásticos con una densidad > 1.00 excepto por el PVC son preferibles. Estos objetos se hunden en el tanque de flotación, donde son eliminados del PP y las pequeñas cantidades residuales no afectan severamente el producto final, ya que muchas de ellas se filtran en el material fundido. El PVC es perjudicial, como se comenta en otra parte de este documento.

Los aditamentos soldados requieren de ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad de la APR. Cierta cantidad de aditamentos soldados no puede ser separada del PP en el proceso de reciclado. Estos aditamentos pueden ocasionar contaminación del PP reciclado y pérdida en el rendimiento en ambos casos: cuando la sección molida que contiene ambos polímeros se hunde y se lleva el PP con ésta, o cuando la sección molida flota y lleva un material incompatible con el PP hacia el proceso de extrusión.  La evaluación debe mostrar que la mezcla es de una densidad menor que 1.00, para que flote junto con el PP en el tanque de flotación, y que sea compatible con el PP en el proceso de extrusión.

Los aditamentos de polietileno son perjudiciales para el reciclado. Debido a que el polietileno flota en el agua, no se separa en el tanque de flotación de las plantas de reciclado. Cuando se mezcla con el PP, afecta negativamente a la rigidez y a las propiedades de impacto. Aunque cantidades muy pequeñas de PE, como las que aportan las etiquetas son aceptadas regularmente por los recicladores de PP, algunos aditamentos comprenden un porcentaje de peso mayor del paquete y por lo tanto un mayor efecto negativo.

Los identificadores de radio frecuencia (RFID) en los envases, etiquetas y tapas, son perjudiciales para el reciclado. Los identificadores de radio frecuencia (RFID) están impresos en metal plateado, lo que puede crear costosos problemas de eliminación de residuos. Aunque los identificadores de radio frecuencia (RFID) son pequeños, pueden afectar al reciclado de los PP de la misma manera que las etiquetas metálicas u otros aditamentos. Se desaconseja el uso de identificadores de radio frecuencia (RFID), ya que pueden limitar el rendimiento del PP, introducir contaminación potencial y aumentar los costos de separación y eliminación de desechos.

Los aditamentos de PLA son preferibles. Como se ha comentado en las secciones sobre etiquetas y tapas, el PLA se hunde en el tanque de flotación y se puede retirar del PP. A diferencia del PVC, pequeñas cantidades de PLA que entran en el proceso de extrusión no son catastróficas

Los aditamentos de PVC son perjudiciales para el reciclado. El PVC se hunde en el tanque de flotación donde la mayor parte de éste es eliminada del PP. Debido a que el tanque de flotación es imperfecto e incluso una muy pequeña cantidad de PVC que entre al extrusor causa problemas severos de calidad y rendimiento. El PVC se degrada a temperaturas de extrusión de PP y hace que grandes cantidades de PP reciclado sean inservibles.

Se promueve el uso correcto del símbolo del Código de Identificación de Resina del tamaño apropiado detallado en la norma ASTM D7611.


GUIA de Diseño para Reciclabilidad 2017 HDPE

Debido a su dureza, propiedades naturales de barrera de UV y resistencia química, el HDPE es una de las resinas más utilizadas para la fabricación de envases. Es fácilmente moldeado por inyección o moldeado por soplado, en botella, cubeta, tina o tapa. En su estado natural, el HDPE aparece con un color blanco lechoso. Esto se debe a la reflexión de la luz sobre la estructura del polímero más que a un colorante.

Las propiedades del HDPE se mejoran comúnmente con colorantes, aditivos y cargas, o se coloca junto a otros polímeros en un envase de múltiples capas. Cada modificación y adición al HDPE natural en un envase debe ser considerada por su efecto en la corriente de reciclado. Los aditamentos de embalaje que no sea de HDPE deben ser eliminados  de manera económica del HDPE en el proceso de reciclado típico, o ser compatibles con el HDPE en usos futuros. De especial preocupación son las cargas minerales o aditivos que hacen que la mezcla total se hunda en agua. La densidad del HDPE es de .94-.96 por lo que flota en el agua. La densidad es una propiedad importante ya que los recicladores suelen confiar en los tanques de flotación para separar los polímeros y eliminar los contaminantes.

Por el alcance que se describe en la introducción de la Guía de Diseño, la siguiente guía se centra en embalaje de objetos post-consumo que normalmente se recogen en sistemas de recolección domiciliaria de una sola corriente . Además, la guía considera el impacto en la separación en una planta moderna automatizada separadora de materiales de reciclado MRF o PRF, así como la compatibilidad de un elemento de embalaje de HDPE en procesos comunes de reciclado de HDPE. Esta guía también será aplicable a otros artículos del hogar post-consumo como juguetes.

El HDPE se utiliza en un gran número de aplicaciones industriales y el HDPE post-industrial es una fuente importante de HDPE que se recolecta y recicla. La Guía de Diseño de la APR (APR Design ®) puede ser una referencia cuando se diseñan aplicaciones industriales con HDPE, pero no todas las guías pueden ser aplicables cuando se está considerando la posibilidad de reciclar estos artículos de uso comercial.

El programa Champions for Change® de la APR alienta a los fabricantes de productos de consumo, empaque de plástico y componentes de botellas a trabajar con los protocolos de la APR para determinar si las nuevas modificaciones a un envase de plástico reciclado regularmente afectarán negativamente al proceso de reciclado antes de introducir la modificación.

El contenido de poliolefina post-consumo es preferible. Es deseable ell uso de HDPE post-consumo en todos los envases hasta la cantidad máxima técnica y económicamente factible.

El uso de capas y recubrimientos que no sean de HDPE puede ser perjudicial para el reciclado de HDPE si no se implementa de acuerdo con los protocolos de prueba de la APR. Cuando se utilicen, su contenido debe minimizarse al máximo posible para maximizar el rendimiento de HDPE, limitar la contaminación potencial y reducir los costos de separación.

Las capas de EVOH son preferibles. El EVOH es un material de capa común, usado para aumentar las propiedades de barrera del HDPE. No es separable en el proceso de reciclado y, por lo tanto, se convertirá en parte del HDPE reciclado. Aunque el EVOH mezclado con HDPE no está libre de problemas (puede causar expansión cuando se extruye o cuando se moldea y contribuir a la formación de labios de troquel), es generalmente aceptado. El EVOH se ha desempeñado exitosamente en pruebas de lineamientos críticos anteriores. Algunos usuarios de HDPE reciclado han experimentado problemas de moldeo en valores cercanos al 3%. Su uso debe ser minimizado para mantener el mejor rendimiento del HDPE reciclado para usos futuros.

Las capas y recubrimientos de HDPE que no sean de EVOH requieren de pruebas para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de APR. Las pruebas deben demostrar que las capas y recubrimientos se separarán y se retirarán del HDPE en el proceso de reciclado o no tendrán efectos adversos sobre el HDPE reciclado en usos futuros. Cuando se utilicen, su contenido debe minimizarse en la mayor medida posible. Algunas capas y recubrimientos se han encontrado que son compatibles con el HDPE o se separan fácilmente en sistemas de reciclado convencionales

Un protocolo de prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba Estandarizada de HDPE

Los aditivos degradantes (foto, oxo o bio) requieren de ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de la APR. Los nuevos productos están diseñados para cumplir con estándares particulares de calidad y durabilidad, dadas las propiedades típicas del HDPE reciclado. Los aditivos diseñados para degradar el polímero, por definición, disminuyen la vida del material en el uso primario. Si no se eliminan en el proceso de reciclado, estos aditivos también acortan la vida útil del producto fabricado a partir del HDPE reciclado, lo que puede comprometer la calidad y durabilidad.

Los aditivos degradantes no deben de ser usados sin antes hacer pruebas para demostrar que su inclusión no afectará la vida útil del material ni las propiedades de cualquier producto hecho con el HDPE reciclado que incluya al aditivo. Estos aditivos deben de poder separarse o ser removidos del HDPE n el proceso de reciclado o bien no tener efecto adverso en el RPET en sus usos futuros. Cuando sean utilizados, su contenido debe ser minimizado lo más posible.

Existe una prueba de protocolo disponible:
Prueba de Aditivos Degradantes HDPE/PP

Los aditivos de batalla usados históricamente son preferibles. La mayoría del HDPE en un envase contiene algún tipo de aditivos. No se ha demostrado que los aditivos de batalla usados comúnmente causen problemas significativos con el proceso de reciclado o usos adicionales del HDPE reciclado. Los aditivos  de batalla comúnmente aceptables incluyen:

  • Estabilizadores térmicos – Estos aditivos mejoran típicamente el procesamiento adicional del polímero y, por lo tanto, son preferibles para el reciclado.
  • Estabilizadores UV – Estos aditivos mejoran típicamente el procesamiento adicional del polímero y, por lo tanto, son preferibles para el reciclado.
  • Agentes nucleantes
  • Agentes antiestáticos
  • Lubricantes
  • Cargas – tenga en cuenta que muchas cargas son densas, por lo que se debe prestar especial atención a la densidad total de la mezcla
  • Pigmentos
  • Modificadores de impacto
  • Agentes químicos para el soplado.

El uso de aditivos debe minimizarse para mantener el mejor rendimiento del HDPE reciclado para usos futuros.

Los aditivos no mencionados requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. La APR reconoce que pueden ser necesarios otros tipos de aditivos para el desempeño de un envase en particular, pero no se abordan en este documento. De especial preocupación son los aditivos que hacen que el HDPE reciclado altere su color o cambie la viscosidad después de la refundición, o aditivos densos que aumentan la densidad de la mezcla haciendo que se hunda, por consiguiente, convirtiendo el envase en no-reciclable según la definición de la APR. La APR alienta a los usuarios a evaluar el aditivo según el protocolo de prueba apropiado antes de su implementación. Las pruebas deben demostrar que los aditivos no causarán alteración del color inaceptable, cambios de viscosidad, o cambios de densidad.

Un protocolo de prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba Estandarizada de HDPE - TBD

La concentración de aditivos que hace que la mezcla general se hunda, hace que el envase sea no-reciclable según la definición de APR. Muchos de los aditivos y cargas utilizados con el HDPE son muy densos y cuando se mezclan con el polímero aumentan la densidad total de la mezcla. Cuando su porcentaje de peso alcanza el punto en que la densidad de mezcla es mayor que 1.00, la mezcla se hunde en agua en lugar de flotar. La densidad es una propiedad importante y los tanques de flotación son herramientas de separación críticas usadas por los recicladores. Por lo tanto, un material que se hunde será considerado desperdicio por un reciclador de polipropileno y cualquier HDPE en la mezcla se perderá. El protocolo de prueba de la APR debe consultarse para determinar si una mezcla se hunde.

Un protocolo de prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba de Flotación PO

El HDPE sin pigmentar es preferible El material natural tiene el valor más alto como una corriente de reciclado ya que tiene la más amplia variedad de aplicaciones de uso final. Es el proceso más rentable a través del sistema de reciclado.

Los abrillantadores ópticos son perjudiciales para el reciclado. Los abrillantadores ópticos no se eliminan en el proceso de reciclado y pueden crear una fluorescencia inaceptable para los próximos usos de HDPE reciclado. Es difícil identificar el material con este efecto negativo hasta que ya es muy tarde en el proceso de reciclado, en el que se ha dado una gran cantidad de costo añadido a un material de bajo valor debido al aditivo.

Los colores translúcidos y opacos son preferibles. El HDPE se colorea comúnmente por lo cual existen mercados de gran volumen para el material coloreado y es económico procesarlo.

El color negro convierte a un envase en no-reciclable según la APR. No hay ninguna propiedad mecánica inherente en el HDPE negro que lo hace no-reciclable. El problema radica en la selección y la física detrás de la identificación del polímero. La tecnología de clasificación NIR (cercano infrarrojo) utilizada en las plantas separadoras de materiales, no es capaz de identificar un polímero con un color negro puro ya que el negro absorbe toda la luz. Hay tonos de negro que pueden ser detectados por NIR, y una etiqueta de HDPE de un color diferente en un empaque podría ayudar a la detección por NIR. No es factible utilizar la clasificación manual para distinguir un polímero negro de otro puesto que hay demasiados objetos.

Por lo tanto, en una planta separadora de materiales MRF o PRF, es muy difícil separar la mayoría de los materiales de HDPE de color negro y dirigirlos hacia una paca de HDPE para su reciclado. En la planta de reciclado, el tanque de flotación no separará el HDPE negro puesto que muchos polímeros negros flotan con el HDPE.

Aunque la APR fomenta y anticipa el desarrollo en la captura de plásticos negros en la planta de separadora de materiales, esta tecnología no existe hoy en día. Cabe señalar que el negro es un color comúnmente usado en el HDPE, particularmente en botellas de aceite y artículos industriales. Estos elementos quedan fuera del alcance de la guía de diseño, ya que normalmente no se recolectan a través del programa de recolección que es el enfoque de esta guía. El HDPE negro, si se recolecta en una fuente separada o corriente post-industrial, puede ser reciclado.

El tamaño y la forma son parámetros críticos para la separación en las plantas separadoras de materiales, y esto debe ser tomado en cuenta al diseñar los envases para que puedan ser reciclados. El proceso de la planta de separación se basa primeramente en el tamaño y la forma forma, y luego en el tipo de material. Las mallas dirigen al papel y elementos ligeros bidimensionales similares a una corriente; las botellas y artículos más pesados tridimensionales van a otra corriente; mientras que los pedazos de vidrio y artículos más pequeños pero pesados, se dejan caer por gravedad en otra corriente más, la cual puede o no pasar por una selección adicional. Los elementos grandes y voluminosos, son típicamente separados manualmente al inicio del proceso de separación en la planta.

Objetos planos más bidimensionales que tridimensionales son considerados como no-reciclables según la definición de APR. Además de que no son capturados en la corriente de plásticos, causan contaminación en la corriente de papel. Estos objetos deben de tener una profundidad mínima de 5 cms (2 pulgadas) de manera que se cree una forma tridimensional para su selección adecuada. Esta situación es independiente del tipo de polímero. La APR promueve y anticipa que se tendrán desarrollos en el diseño de las plantas de proceso de separación y en la tecnología para mejorar la captura y recuperación de plásticos delgados; sin embargo, en este momento la tecnología para separarlos no existe o no ha sido implementada en la mayoría de las plantas separadoras

Objetos menores a 7.5 cms (3 pulgadas) en cualquiera de sus dimensiones hacen al envase no-reciclable según la APR. La malla estándar de la industria deja pasar material menor a los 7.5 cms hacia una corriente de materiales no plásticos, causando contaminación a esta corriente o directamente al residuo. Estos objetos pequeños se pierden en la corriente de materiales plásticos reciclados. Es posible que algunos envases pequeños viajen junto con otros objetos mayores cuando las mallas están cubiertas por películas plásticas o bien están saturadas por operar por arriba de su capacidad de diseño. El estar cubiertas por películas reduce el tamaño efectivo de las mallas y el operarlas por arriba de su capacidad, crea un colchón de objetos grandes entre los cuales los objetos pequeños viajan. Las guías de diseño recomiendan el uso de mallas libres de película y operando a su capacidad de diseño para la determinación de la categoría de reciclabilidad. La APR promueve y anticipa el desarrollo de tecnología para mejorar el proceso de recuperación de envases pequeños pero en la actualidad estos objetos no son recuperados.

El polietileno o el polipropileno son preferibles para objetos de un volumen mayor a 7.5 litros (2 galones). La maquinaria de reciclado, particularmente el equipo de separación automática, no es lo suficientemente grande para aceptar envases mayores a 7.5 litros (2 galones). Debido a que los envases más grandes bloquean los sistemas, la mayoría de las plantas separadoras de materiales emplean la selección manual antes de la línea automática para eliminar los objetos grandes. Estos artículos se recuperan en una corriente de envases rígidos voluminosos que se venden y procesan como polietileno, ya que la gran mayoría de los artículos rígidos voluminosos están compuestos por este polímero. Otros polímeros afectan negativamente o se pierden por el procesamiento de polietileno.

Las tapas de polietileno son preferibles. Dado que el polietileno es el mismo polímero que el cuerpo del envase, las tapas y dispensadores fabricados con él serán capturados y procesados con el HDPE. Esto aumenta el rendimiento de los recicladores y reduce los posibles desperdicios.

Las tapas de polipropileno son perjudiciales para el reciclado. Dado que el polipropileno flota en el agua como el polietileno, no se separa en el tanque de flotación de las plantas de reciclado. Cuando se mezcla con el HDPE afecta negativamente a las propiedades de impacto y puede hacer que el material sea quebradizo. A pesar de que cantidades muy pequeñas de PP, como las que aportan las etiquetas, son aceptadas regularmente por las plantas de reciclado de HDPE, las tapas y dispensadores comprenden un mayor porcentaje en peso del envase y, por lo tanto, un mayor efecto negativo. La APR reconoce que el polipropileno es quizá el material más utilizado para tapas.

Los sistemas de tapas sin liners son preferibles. Debido al tamaño y grosor, la mayoría de los liners se pierden en el proceso de reciclado reduciendo así ligeramente el rendimiento. Las tapas sin liners no presentan esta merma.

Los liners para tapas hechos de alcohol etil-vinílico (EVA) o de elastómero termoplástico (TPE) son preferibles. El EVA y el TPE flotan en agua y se separarán en el proceso de reciclado con el polietileno y el polipropileno que flotan. Dado que el EVA y el TPE son compatibles con estos polímeros, y de hecho mejoran sus propiedades, son preferibles.

Las bombas y los dispensadores de aerosol que contienen partes metálicas son perjudiciales para el reciclado Aunque el metal se elimina fácilmente en el proceso de flotación, los resortes metálicos se desenrollan durante el reciclado y se entrelazan en las mallas diseñadas para separar el agua del material y, por lo tanto, arruinan la malla. Esto agrega un costo significativo y tiempo de inactividad al proceso de reciclado. La APR fomenta el uso de válvulas check de polímero y resortes, siempre que sea técnicamente posible. El cuerpo del dispensador de aerosol o bomba debe ser también el mismo polímero que el cuerpo de la botella, siempre que sea técnicamente posible, para aumentar el rendimiento y disminuir la contaminación del HDPE reciclado.

Las tapas que contienen metal o películas metálicas son perjudiciales para el reciclado. Aunque el metal se elimina fácilmente en el proceso de flotación, la mayoría de las plantas de reciclado tienen el equipo de la detección del metal diseñado para proteger su maquinaria de corte. Por lo tanto, el envase nunca llega al tanque de flotación. Los artículos metálicos grandes adheridos a los envases de HDPE pueden hacer que el paquete sea dirigido al metal o a la corriente de residuos en el proceso de reciclado, causando pérdida de rendimiento.

Las tapas que contienen polímero de silicón flotante son perjudiciales para el reciclado. Este material pasa a través del tanque de flotación junto con el HDPE y es difícil de eliminar con otros métodos, causando de este modo contaminación en el producto final. Cabe señalar que el silicón que se hunde no experimenta este problema.

El uso de tapas de PVC es perjudicial para el reciclado. El PVC es relativamente fácil de retirar en el tanque de flotación puesto que hunde, mientras que el HDPE flota. Sin embargo, el tanque del de flotación es imperfecto e incluso una cantidad muy pequeña de PVC con el HDPE reciclado hace grandes cantidades de él inutilizables mientras que el PVC se degrada a temperaturas más bajas que aquellas a las cuales HDPE se procesa.

Las tapas hechas de poliestireno y plásticos termofijos son preferibles. Ambos materiales son más pesados que el agua y se hunden en el tanque de flotación, separándose del HDPE. Tampoco dañan ni desgastan la maquinaria de corte en el proceso de reciclado. Pequeñas cantidades de estos materiales que pasan a través del proceso de flotación, se pueden filtrar por fusión del HDPE reciclado en la etapa de extrusión. Sin embargo, estos materiales se pierden en la corriente de residuos en el proceso de reciclado y se consideran menos preferibles que un aditamento alternativo que flote que sea compatible con el HDPE.

Las tintas de las etiquetas requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Algunas tintas de etiquetas deslavan el color durante el proceso de reciclado, alterando el color del HDPE con el que tienen contacto y disminuyen significativamente el valor para reciclado. Dado que la mayor parte del HDPE reciclado está coloreado, el impacto del deslavado de las tintas puede no ser significativo; sin embargo, dado que el uso final no se conoce de antemano, se deben elegir las tintas de etiqueta que no deslaven el color cuando se reciclen. Se debe consultar el protocolo de prueba de la APR para determinar si una tinta deslava.

Una prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba de Deslavado de Etiquetas PP/HDPE

La impresión directa diferente del código de fecha de producción requiere de ser evaluada para determinar su compatibilidad con el sistema de reciclado. Las tintas utilizadas en impresión directa tienden a deslavarse o a alterar el color del HDPE durante el proceso de reciclado, o a introducir contaminantes incompatibles. En cualquier caso, el valor del HDPE disminuye. Algunas tintas utilizadas en impresión directa no causan estos problemas. La tinta específica tiene que ser evaluada para determinar su efecto.

Una prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba Estandarizada para HDPE

Las etiquetas en molde de un polímero compatible son preferibles. Las etiquetas en molde no se eliminan en el proceso de reciclado ya que están unidas con la pared del envase. Fluirán a través del proceso de reciclado con el HDPE y se mezclarán con el HDPE reciclado. La falta de adhesivo es beneficiosa para el reciclado ya que no puede afectar el color u otras propiedades mecánicas. El polímero de la etiqueta y la tinta deben ser compatibles con el HDPE para no afectar negativamente a sus propiedades.

Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase diseñadas para la separación son preferibles. Un aspecto positivo de las etiquetas envolventes es la falta de adhesivo que requiere eliminación en el proceso de reciclado. Sin embargo, las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase cubren una gran cantidad de la superficie de la botella con un polímero que no es el mismo que el cuerpo de la botella. Debido a esto, una etiqueta envolvente de todo el cuerpo diseñada sin tomar en cuenta la separación puede hacer que un separador automático dirija una botella de HDPE a otra corriente de material donde se pierde al proceso. Además, algunos materiales envolventes incompatibles que no pueden separarse del HDPE en el tanque de flotación, pueden contaminar el HDPE reciclado producido. Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo diseñadas para la clasificación automática y que se hunden en agua son preferibles, con la excepción del PVC, donde incluso pequeñas cantidades residuales que llegan a través del proceso flotación destruirán el HDPE reciclado en el proceso de extrusión. También se prefieren las etiquetas envolventes de poliolefina diseñadas para la separación automática, ya que los niveles pequeños de material completamente incompatibles esperados de los residuos de etiquetas tienen un impacto negativo mínimo.

Los adhesivos requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las pruebas deben demostrar que los adhesivos se desprenderán  limpiamente del HDPE con el lavado en el proceso de reciclado o que son compatibles con el HDPE. Sin embargo, las condiciones típicas del proceso de reciclado de HDPE no son suficientemente agresivas para eliminar todo el material adhesivo, y se espera que quede una cierta cantidad de adhesivo residual en el HDPE reciclado. El adhesivo que no se elimina del HDPE durante el paso de lavado es una fuente de contaminación y de alteración del color cuando se recicla el HDPE. Por estas razones, se recomienda un uso mínimo de adhesivo.

La APR está desarrollando una prueba de adhesivo PP/HDPE para clasificar el adhesivo ya sea como amigable al lavado, no amigable al lavado y compatible con HDPE, o no compatible con el HDPE. El adhesivo no amigable con el lavado, incompatible, es perjudicial para el reciclado.

Una prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba de Adhesivo para PP/HDPE

Combinaciones de Etiquetas-Adhesivos: La clasificación y reciclabilidad de los sustratos de etiquetas depende del tipo de adhesivo que se utilice con ellos. En general, es preferible un sustrato de etiqueta que se hunda en agua y que se use con un adhesivo que se libere en el sistema de lavado de las plantas de reciclado, ya que el sustrato se eliminará en el tanque de flotación. Un sustrato de etiqueta que es compatible con el HDPE también es preferible, sin importar cuál sea el adhesivo. Por lo tanto, los sustratos de etiqueta se clasifican por el tipo de adhesivo utilizado con ellos.

Las etiquetas de polipropileno o poliestireno son preferibles. Las etiquetas de HDPE son el mismo polímero que el producto final y el PP a los niveles muy pequeños esperados del residuo de la etiqueta tiene un impacto negativo mínimo. Por lo tanto, estas etiquetas que permanecen con el HDPE a lo largo del proceso de reciclado, independientemente de si se separan o no, aumentan el rendimiento y tienen un impacto de calidad negativo mínimo para la planta de reciclado.

Las etiquetas de papel son perjudiciales para el reciclado. El sistema de proceso de HDPE involucra agua y agitación. El papel que se desprende del envase cuando se somete a estas condiciones se convierte en pulpa, la cual no se hunde intacta, sino que permanece suspendida en el líquido, añadiendo carga a los sistemas de filtración y tratamiento de agua. El papel que permanece adherido al HDPE viaja con el HDPE al extrusor de la planta de reciclado donde el material se carboniza y causa defectos de color. Incluso después del filtrado de material fundido, el olor a quemado y la decoloración permanecen con el HDPE reciclado afectando de esta manera negativamente su reutilización potencial. Las etiquetas de papel que no forman pulpa usadas con adhesivos que no se desprenden agravan el problema, ya que la etiqueta entera entra en el extrusor. Las etiquetas que no forman pulpa, que son lo suficientemente pesadas como para hundirse y lo suficientemente duraderas como para soportar el proceso de lavado, pueden mitigar este problema.

Las etiquetas de película metálica son perjudiciales para el reciclado cuando se usan con un adhesivo que no se libera en el lavado y es preferible cuando se usa con un adhesivo que se libera en el lavado. En la planta separadora de materiales, incluso las etiquetas metalizadas muy delgadas pueden ser identificadas como metal por el equipo de separación y hacer que toda la botella sea dirigida a la corriente de metal, creando así una pérdida de rendimiento. El equipo de separación en el proceso de reciclado está diseñado para detectar y eliminar el metal del HDPE. Si estas etiquetas son pequeñas, no se detectan o se dejan pasar cuando se usan con un adhesivo que no se libera en el lavado, hacen que el HDPE pegado se hunda, donde se pierde en tanque de flotación o pasa al extrusor y se eliminan con filtrado del material fundido. Cuando se usan con un adhesivo que se libera en el lavado, estas etiquetas se hunden rápidamente en el tanque de flotación donde son eliminadas.

Las etiquetas de PVC labels convierten al envase en no-reciclable según las normas de la APR, cuando se usan con un adhesivo que no se desprende en el lavado, y son perjudiciales para el reciclado cuando se usan con un adhesivo que se desprende en el lavado. El PVC, cuando se usa con un adhesivo que no se desprende en el lavado, entra en el extrusor con el HDPE, donde son incompatibles. El PVC se degrada a temperaturas de extrusión de HDPE y hace que grandes cantidades del HDPE reciclado sean inutilizables. Cuando se usa con un adhesivo que se desprende en el lavado, estas etiquetas se hunden en el tanque de flotación donde se eliminan. Pero debido a que el tanque de flotación es imperfecto, incluso una cantidad muy pequeña de PVC que entre en el extrusor causa severos problemas de calidad y rendimiento, este material es perjudicial.

Las etiquetas de PLA hacen que el empaque sea no-reciclable según las normas de la APR, cuando se usan con un adhesivo que no se desprende en el lavado, y son preferibles cuando se usan con un adhesivo que se desprende en el lavado. El material de la etiqueta PLA, cuando se usa con un adhesivo que no se desprende en el lavado, entra en el extrusor con el HDPE donde son incompatibles. Cuando se usa con un adhesivo que se desprende en el lavado, el PLA se separa del HDPE antes del tanque de flotación donde se hunde y se elimina. A pesar de que el proceso del tanque de flotación es imperfecto, las pequeñas cantidades de PLA que entran en el proceso de extrusión no son catastróficas.

Las etiquetas de poliestireno son perjudiciales para el reciclaje cuando se usan con un adhesivo que no se desprende en el lavado y son preferibles cuando se usan con un adhesivo que se desprende en el lavado. El PS, cuando se usa con un adhesivo que no se desprende en el lavado, permanece con el HDPE y entra en el extrusor donde se mezcla con el HDPE. El PS no es compatible con el HDPE y puede provocar un desgaste o reducir la resistencia al impacto para el usuario de HDPE reciclado. El material de la etiqueta del PS, cuando se usa con un adhesivo que se desprende en el lavado, se separa del HDPE antes del tanque de flotación donde se hunde y se elimina.

Las fundas de seguridad de polipropileno o de polietileno son preferibles. Las fundas de seguridad de HDPE son el mismo polímero que el producto final y el PE en los niveles muy pequeños esperados de los residuos de fundas de seguridad tiene un impacto negativo mínimo. Por lo tanto, estos aditamentos que permanecen con el HDPE a lo largo del proceso de reciclado aumentan el rendimiento y tienen un impacto de calidad negativo mínimo para el reciclador.

Las fundas de seguridad de evidencia de apertura de PETG son preferibles. El PETG se hunde en el tanque de flotación donde se retira del HDPE. A diferencia del PVC, pequeñas cantidades de PETG que entren en el proceso de extrusión con el HDPE no son catastróficas ya que el PETG se puede filtrar del material fundido.

Los sellos de seguridad de evidencia de apertura de PVC son perjudiciales para el reciclado. El PVC se hunde en el tanque de flotación, donde la mayor parte de éste se retira del HDPE. Debido a que el tanque de flotación es imperfecto, incluso una cantidad muy pequeña de PVC que entre en el extrusor causa problemas  severos de calidad y baja del rendimiento, este material es perjudicial. El PVC se degrada a temperaturas de extrusión de HDPE y hace que grandes cantidades del HDPE reciclado sean inutilizables.

Los aditamentos que no sean de HDPE requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las pruebas deben demostrar que estos aditamentos no están pegados al empaque y están hechos de materiales que se hunden en agua para que se separen fácilmente del empaque durante la molienda y sometan a separación por flotación. Si se utilizan adhesivos para fijar aditamentos, su selección debe considerar los criterios dictados dentro de este documento.

Una prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba Estandarizada para HDPE

Los aditamentos de metal o que contengan algo metálico requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Los aditamentos metálicos o que contienen metal pueden hacer que los separadores NIR en las plantas separadoras de materiales identifiquen erróneamente un contenedor de HDPE como metal y lo dirijan a una corriente de metal, de la que son descartados. El equipo de separación en el proceso de reciclado está diseñado para detectar y eliminar el metal del HDPE, para proteger la maquinaria de corte. Los objetos grandes u objetos pegados al HDPE pueden dañar la maquinaria y hacer que el empaque entero sea no-reciclable. Los metales, si son pequeños, no se detectan o se dejan pasar, si se usan se usan con adhesivo que se desprende en el lavado o sin adhesivo, se hunden rápidamente en el tanque de flotación donde se retiran del HDPE.

La APR actualmente está desarrollando un protocolo de prueba de corriente de Eddy y prueba magnética para aditamentos metálicos y que contienen metal.

Los aditamentos de plástico con una densidad > 1.00, excepto para el PVC son preferibles. Estos objetos se hunden en el tanque de flotación donde se retiran del HDPE y pequeñas cantidades residuales no afectan gravemente al producto final, ya que muchas de ellas están filtradas en el material fundido. El PVC es perjudicial como se discute en otra parte de este documento.

Los aditamentos soldados requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Cierta cantidad de un accesorio soldado no puede separarse del HDPE en el proceso de reciclado. Estos aditamentos pueden causar contaminación del HDPE reciclado y problemas de pérdida de rendimiento en ambos casos: ya sea cuando la sección molida que contiene ambos polímeros se hunde y lleva el HDPE con éste, o cuando la sección molida flota y transporta un material incompatible con el HDPE al proceso de extrusión. Las pruebas deben demostrar que la mezcla tiene una densidad inferior a 1.0, de modo que flote junto con el HDPE en el tanque de flotación y sea compatible con HDPE en el proceso de extrusión.

Los aditamentos de polipropileno son perjudiciales para el reciclado. Debido a que el polipropileno flota en el agua, no se separa en el tanque de flotación de la planta de reciclado. Cuando se mezcla con el HDPE afecta negativamente a la rigidez ya a las propiedades de impacto. A pesar de que cantidades muy pequeñas de PE, como las que aportan las etiquetas, son aceptadas regularmente por los recicladores de HDPE, algunos aditamentos comprenden un mayor porcentaje de peso del envase y, por lo tanto, un mayor efecto negativo.

Los identificadores de radio frecuencia (RFID) en los envases, etiquetas y tapas, son perjudiciales para el reciclado Los identificadores de radio frecuencia (RFID) están impresos en metal plateado, lo que puede crear costosos problemas de eliminación de residuos. Mientras que son pequeños, pueden afectar el reciclado de HDPE de la misma manera que las etiquetas metálicas u otros aditamentos. El uso de identificadores de radio frecuencia (RFID) se desaconseja, ya que puede limitar el rendimiento de HDPE, introducir contaminación potencial y aumentar los costos de separación y eliminación de residuos.

Los aditamentos de PLA son preferibles. Como se ha comentado en las secciones sobre etiquetas y tapas, el PLA se hunde en el tanque de flotación y puede ser retirado del HDPE. A diferencia del PVC, pequeñas cantidades de PLA que entran en el proceso de extrusión no son catastróficas.

Los aditamentos de PVC son perjudiciales para el reciclado. El PVC se hunde en el tanque de flotación donde la mayor parte de éste es eliminada del HDPE. Debido a que el tanque de flotación es imperfecto, incluso una muy pequeña cantidad de PVC que entre al extrusor causa problemas severos de calidad y rendimiento. El PVC se degrada a temperaturas de extrusión de HDPE y hace que grandes cantidades de HDPE reciclado sean inservibles.  

Se promueve el uso correcto del símbolo del Código de Identificación de Resina del tamaño apropiado detallado en la norma ASTM D7611.


GUIA de Diseño para Reciclabilidad 2017 PE FILM

La película se utiliza para muchas aplicaciones que requieren una variedad de propiedades. La gran mayoría de la película es de polietileno y de polipropileno, pero actualmente, sólo el polietileno se recolecta y se recicla rutinariamente post-consumo.

La siguiente guía proporcionada para plásticos de película difiere del alcance descrito en la introducción de la Guía de Diseño, porque no considera a la planta separadora de materiales de una sola corriente como la fuente primaria de la recolección. La guía de la película de plástico debe dirigirse a una cadena de suministro diferente en la que los sistemas de proceso de recolección son una parte muy pequeña. La recuperación de la película de una sola corriente y la selección de la película en las plantas separadoras de materiales existe, pero la tecnología y la logística están en su etapa más temprana.

La recolección y fuente de selección de película plástica es una parte extremadamente importante del reciclado de películas y se discute a profundidad en la sección de recursos de la guía de diseño del sitio web de la APR.

La película post-consumo residencial se recolecta principalmente en tiendas de menudeo, principalmente tiendas de abarrotes, y puede abarcar una mezcla de materiales incluyendo LDPE, LLDPE, HDPE, PP y un número creciente de envases multicapa. Dependiendo de la contaminación presente y de la aplicación deseada, el reciclador puede utilizar un sistema húmedo o seco para procesar este material. Esta guía considera ambos procesos. Cada modificación y adición a un solo polímero de poliolefina básico transparente en una película o empaque de película debe ser considerado por su efecto sobre la corriente de reciclado.

La película plástica se utiliza en un gran número de aplicaciones industriales y la película post-industrial es una fuente importante de película que se recolecta y recicla. La Guía de Diseño de la APR (APR Design®) puede ser una referencia en el diseño de aplicaciones con película, pero no toda la orientación puede ser aplicable cuando la recolección y el reciclado de dicha película comercialmente usada se encuentra en un sistema dedicado, de circuito cerrado.

El contenido de polietileno (PE) es preferible. El uso de PE post-consumo en todos los empaques se promueve hasta la máxima cantidad técnicamente y económicamente factible.

El uso de capas y recubrimientos que no sean de PE puede ser perjudicial para el reciclado de PE si no se implementa de acuerdo con los protocolos de prueba de la APR. Cuando se utilicen, su contenido debe minimizarse al máximo posible para maximizar el rendimiento, limitar la contaminación potencial y reducir los costos de separación.

Las capas y recubrimientos que no sean de PE requieren de evaluación para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad APR. Las capas y los recubrimientos no se eliminan en el proceso de reciclado de película. Entran en la etapa de extrusión del proceso con el material básico donde se funden y se mezclan con el PE o permanecen sólidos y se filtran del producto fundido. Un recubrimiento filtrable es raro debido a su perfil extremadamente delgado. Las pruebas deben demostrar que las capas y recubrimientos no filtrables no tienen ningún efecto adverso sobre el PE reciclado en usos futuros. Algunos recubrimientos tales como EVOH pueden ser aceptables en porcentajes de peso pequeños del total de la película, pero sólo las pruebas pueden determinar esto. Varios compatibilizadores están disponibles en el mercado que pueden, si se utilizan correctamente permitir que un material no compatible se mezcle con el PE sin efectos negativos. Esto puede también se puede demostrar probando la formulación específica de la película.

La APR está desarrollando un protocolo de prueba para determinar la compatibilidad de un recubrimiento o capas con el PE en aplicaciones de película.

Las capas y recubrimientos de PVC y PVDC hacen que el empaque sea no-reciclable según la definición de APR. El PVC y el PVDC se degradan a bajas temperaturas haciendo grandes porciones del PE reciclado inutilizables.

Las capas metalizadas son perjudiciales para el reciclado. Las capas metalizadas son capas extremadamente finas de metal depositado sobre la película como un vapor. No deben confundirse con las capas de metales reales "de película metálica" en este documento. Las capas metalizadas no se eliminan en el proceso de reciclado y se mezclan con el PE. Esto provoca la alteración de color del material. En muchos casos, se detectará una película metalizada al principio del proceso de reciclado por detectores de metales diseñados para proteger la maquinaria de daño catastrófico. Los detectores de metal son incapaces de diferenciar entre una película metalizada y una parte metálica sólida por lo que el envase entero normalmente se descarta en lugar de aceptar el riesgo.

Los aditivos de batalla usados históricamente son preferibles. La mayoría de las películas de PE contienen algún tipo de aditivo. No se ha demostrado que los aditivos de batalla usados comúnmente causen problemas significativos con el proceso de reciclado o usos adicionales del PE reciclado. Los aditivos de batalla comúnmente aceptables incluyen:

  • Estabilizadores térmicos – Estos aditivos mejoran típicamente el procesamiento adicional del polímero y, por lo tanto, son preferibles para el reciclado.
  • Estabilizadores UV – Estos aditivos mejoran típicamente el procesamiento adicional del polímero y, por lo tanto, son preferibles para el reciclado.
  • Agentes nucleantes
  • Agentes antiestáticos
  • Lubricantes
  • Agentes deslizantes
  • Cargas – tenga en cuenta que muchas cargas son densas, por lo que se debe prestar especial atención a la densidad total de la mezcla
  • Pigmentos
  • Modificadores de impacto
  • Agentes químicos de expansión
  • Fijadores

El uso de aditivos debe minimizarse para mantener el mejor rendimiento del PE reciclado para usos futuros

Los aditivos degradantes (foto, oxo o bio) requieren de ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de la APR. La película reciclada está destinada para ser reutilizada en nuevos productos. Los nuevos productos están diseñados para cumplir con estándares particulares de calidad y durabilidad, dadas las propiedades de la película de PE reciclada típica. Los aditivos diseñados para degradar el polímero, por definición, disminuyen la vida del material en el uso primario. Si no se eliminan en el proceso de reciclado, estos aditivos también acortan la vida útil del producto fabricado a partir del PE reciclado, lo que puede comprometer la calidad y durabilidad.

Los aditivos degradantes no deben de ser usados sin antes hacer pruebas para demostrar que su inclusión no afectará la vida útil del material ni las propiedades de cualquier producto hecho con el HDP reciclado que incluya al aditivo. Estos aditivos deben de poderse separar o ser removidos del HDPE en el proceso de reciclado o bien no tener efecto adverso en la película reciclada en usos futuros. Cuando sean utilizados, su contenido debe ser minimizado lo más posible.

Existe un protocolo de prueba disponible:
Prueba de Aditivos Degradantes DHDPE/PP

La concentración de aditivos que causa que la mezcla general se hunda, hace que el envase sea no-reciclable según la definición de APR. Muchos de los aditivos y cargas utilizados con el PE son muy densos y cuando se mezclan con el polímero aumentan la densidad total de la mezcla. Cuando su porcentaje de peso alcanza el punto en que la densidad de mezcla es mayor que 1.00, la mezcla se hunde en agua en lugar de flotar. La densidad es una propiedad importante y los tanques de flotación son herramientas de separación críticas usadas por los recicladores que usan un proceso de lavado con agua. Por lo tanto, un material que se hunde será considerado desperdicio por un reciclador de película PE. Los recicladores de película que usan un proceso seco, normalmente son capaces de procesar este material, pero no hay manera de determinar si una película en particular se procesará por un sistema seco o húmedo.  El protocolo de prueba de la APR debe consultarse para determinar si una mezcla se hunde.

Un protocolo de prueba está en desarrollo:
Prueba de Flotación PO

Los aditivos no mencionados requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. La APR reconoce que pueden ser necesarios otros tipos de aditivos para el desempeño de un empaque en particular, pero no se abordan en este documento. De especial preocupación son los aditivos que hacen que el PE reciclado altere su color, se haga gel o cambie la viscosidad después de la refundición, o aditivos densos que aumentan la densidad de la mezcla haciendo que se hunda, por consiguiente, convirtiendo el envase en no-reciclable según la definición de APR. La APR exhorta a los usuarios a evaluar el aditivo según protocolo de prueba apropiado antes de su implementación. Las pruebas deben demostrar que los aditivos no tendrán efectos adversos en el PE reciclado en usos futuros.

La APR está desarrollando un protocolo de prueba para determinar la compatibilidad de un aditivo con el PE en aplicaciones de película.

El PE sin pigmentar es preferible. El material natural tiene el valor más alto como una corriente de reciclado ya que tiene la más amplia variedad de aplicaciones de uso final. Es el proceso más rentable a través del sistema de reciclado.

Los colores blancos, beige o ligeramente coloreados son preferibles. No es común que la película se seleccione por color en el proceso de reciclaje. Por lo tanto, el material reciclado resultante es una mezcla de todos los colores presentes. Los colores claros se mezclan bien con poco efecto.

Los colores oscuros, particularmente los azules y los verdes, son perjudiciales para el reciclado. No es común que la película sea seleccionada por color en el proceso de reciclaje. Por lo tanto, el material reciclado resultante es una mezcla de todos los colores presentes. Los colores oscuros tienen un gran efecto en una gran cantidad de material. Puesto que el material estándar es una mezcla ligera y los colores oscuros son relativamente raros, el reciclador normalmente selecciona colores oscuros a mano y los procesa por separado. En algunos casos, los colores oscuros son descartados. Los recicladores se están adaptando a esta cuestión mediante la construcción de procesos que acepten más los colores oscuros, mientras que, al mismo tiempo, las marcas están sustituyendo los colores oscuros con colores claros para sus películas de empaque.

La impresión directa es preferible: De los métodos de etiquetado disponibles, la impresión directa es la que añade la menor cantidad de contaminación potencial. Pequeños niveles de las tintas correctas se dispersan en el polímero final sin tener gran impacto en la calidad. La película muy impresa de colores oscuros puede ser problemática ya que los colores oscuros afectan a una gran cantidad de polímero, limitando su potencial de reutilización. La cantidad de impresión debe ser limitada ya que los niveles pesados de tinta se volatilizan en el extrusor y pueden causar geles en el producto final, incluso si la mayoría de los recicladores usan extrusores ventilados. Las grandes cantidades de impresión pueden sobrepasar la capacidad de estos extrusores para eliminar los componentes volátiles.

Las etiquetas de polietileno son preferibles. Las etiquetas hechas con el mismo polímero o compatible con la película no se convierten en contaminantes y son reciclados con la película.

Las etiquetas de papel son perjudiciales para el reciclado. Las etiquetas de papel se hacen pulpa y se convierten en un problema de filtración del agua y contaminación si se procesan a través de un proceso de reciclado húmedo. Las fibras individuales de papel son muy difíciles de eliminar y se adhieren a la película creando manchas e irregularidades en los productos hechos de película reciclada. Además, en un proceso húmedo o en seco se degradan en el extrusor creando un olor a quemado indeseable que no puede ser eliminado del plástico reciclado. Esto limita significativamente su reutilización.

Las etiquetas y las capas de lámina metálica hacen que el envase sea no-reciclable según la definición de la APR. Estas etiquetas no deben ser confundidas con la película metalizada. Las etiquetas de láminas de metal son extremadamente problemáticas en dos áreas. Primero activan los detectores de metales que se emplean al inicio del proceso de reciclado para proteger la maquinaria. Cuando esto ocurre, todo el envase que contiene la parte ofensora es desechado y vertido a los desperdicios. En segundo lugar, si pasan a través del proceso en el extrusor pueden tapar rápidamente un filtro de material fundido lo cual provoca una alteración de la presión que detiene automáticamente el proceso por seguridad.

Los aditamentos que no sean de PE requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiadas de reciclabilidad de la APR. Los aditamentos entran en el proceso de reciclado de la película junto con la película a la que están unidos. Entran a la etapa de extrusión del proceso con el material básico, donde se funden y se mezclan con el PE o permanecen sólidos y se filtran del producto fundido. Las pruebas deben demostrar que el material es eliminado de la corriente de PE o no tiene ningún efecto adverso sobre el PE reciclado en usos futuros.

La APR está desarrollando un protocolo de prueba para determinar un recubrimiento o compatibilidad de capas con PE en película aplicaciones.

El metal y los aditamentos que contienen metal hacen que el empaque sea no-reciclable según las normas de la APR. Las piezas metálicas son extremadamente problemáticas en dos áreas. En primer lugar, activan los detectores de metales que se emplean en el inicio del proceso de reciclaje para proteger la maquinaria. Cuando esto ocurre, todo el empaque que contiene la parte ofensora es descartado y depositado en los desechos. En segundo lugar, si pasan a través del proceso en el extrusor, pueden dañar el extrusor o tapar rápidamente un filtro de material fundido provocando una alteración de la presión que detiene automáticamente el proceso por seguridad.

Se promueve el uso correcto del símbolo del Código de Identificación de Resina del tamaño apropiado detallado en la norma ASTM D7611.


GUIA de Diseño para Reciclabilidad 2017 EPS

La densidad voluminosa ligera del poliestireno expandido (EPS) proporciona aislamiento y amortiguación sobresalientes y se utiliza con frecuencia en aplicaciones que requieren estas propiedades. El EPS es más frecuentemente recolectado y reciclado en un sistema dedicado, de fuente seleccionada fuera del alcance de la Guía de Diseño de APR para la Reciclabilidad de Plásticos, tal como corriente de centro de distribución.

El EPS es un material muy reciclable una vez que el producto llega al reciclador. Los retos de recolección y transporte no deben confundirse con la procesabilidad y reutilización de este material.

En Norteamérica existe un número limitado de sistemas de recolección de EPS en los programas de recolección, por lo que este material no cumple actualmente con los criterios de accesibilidad de la colección establecidos en la "definición de reciclable de APR" o por la FTC Anticipando el desarrollo y crecimiento de futuros programas de reciclado de EPS, la APR recomienda los siguientes lineamientos:

Se recomienda el uso de PS post-consumo en todos los envases a la cantidad máxima técnica y económicamente factible.

Los aditivos degradantes (foto, oxo o bio) requieren de ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de la APR. El EPS reciclado está destinado para ser reutilizado en nuevos productos. Los nuevos productos están diseñados para cumplir con estándares particulares de calidad y durabilidad, dadas las propiedades del EPS reciclado típico Los aditivos diseñados para degradar el polímero disminuyen la vida del material en el uso primario. Si no se eliminan en el proceso de reciclado, estos aditivos acortan la vida útil del producto fabricado también a partir del PE reciclado, lo que puede comprometer la calidad y durabilidad.

Los aditivos degradantes no deben de ser usados sin antes hacer pruebas para demostrar que su inclusión no afectará la vida útil del material ni las propiedades de cualquier producto hecho con el EPS que incluya al aditivo. Estos aditivos deben de poderse separar o ser eliminados del EPS en el proceso de reciclado o bien no tener efectos adversos en usos futuros. Cuando sean utilizados, su contenido debe ser minimizado lo más posible para maximizar el rendimiento, limitar la contaminación potencial y reducir costos de separación..

Se desarrollará un protocolo de prueba.

El polímero blanco o sin pigmentar es preferible. Este material tiene el valor más alto como una corriente reciclada ya que tiene la más amplia variedad de aplicaciones de uso final.

El azul claro o rosa claro son preferibles. Estos colores son comunes y se diluyen lo suficiente para que no afecten significativamente el color del producto reciclado.

El color negro convierte a un envase en no-reciclable según normas de la APR. La clasificación NIR es fundamental para establecer una corriente EPS en una planta separadora de materiales. La tecnología de separación que opera en el Cercano Infrarrojo (NIR) no es capaz de identificar un polímero negro y la clasificación manual no puede distinguir un polímero negro de otro. Por lo tanto, el embalaje negro se considera un contaminante para casi todos los recicladores.

El tamaño y la forma son parámetros críticos para la selección en las plantas separadoras de materiales, y esto debe ser tomado en cuenta al diseñar los envases para que puedan ser reciclados. El proceso de las plantas de separación de materiales se basa primeramente en el tamaño y la forma forma, y luego en el tipo de material. Las mallas dirigen al papel y elementos ligeros bidimensionales similares a una corriente; las botellas y artículos más pesados tridimensionales van a otra corriente; mientras que los pedazos de vidrio y artículos más pequeños pero pesados, se dejan caer por gravedad en otra corriente más, la cual puede o no pasar por una selección adicional. Los elementos grandes y voluminosos, son típicamente separados manualmente al inicio del proceso de separación en la planta de recuperación de materiales.

Objetos planos más bidimensionales que tridimensionales convierten al envase como no-reciclables según la definición de APR. Además de que no son capturados en la corriente de plásticos, causan contaminación en la corriente de papel. Estos objetos deben de tener una profundidad mínima de 5 cms (2 pulgadas) de manera que se cree una forma tridimensional para su separación adecuada. Esta situación es independiente del tipo de polímero. La APR promueve y anticipa que se tendrán desarrollos en el diseño de las estaciones de segregación y en la tecnología para mejorar la captura y recuperación de plásticos delgados; sin embargo, en este momento la tecnología para segregarlos no existe o no ha sido implementada en la mayoría de las plantas separadoras de materiales.

Objetos menores a 7.5 cms (3 pulgadas) en cualquiera de sus dimensiones hacen al envase no-reciclable según la APR. La malla estándar de la industria deja pasar material menor a los 7.5 cm hacia una corriente de materiales no plásticos, causando contaminación a esta corriente, o directamente al residuo. Estos objetos pequeños son pérdida para la corriente de materiales plásticos reciclados. Es posible que algunos envases pequeños pasen junto con otros objetos mayores cuando las mallas están cubiertas por películas plásticas o bien están saturadas por operar por arriba de su capacidad de diseño. El estar cubiertas por películas reduce el tamaño efectivo de las mallas y el operarlas por arriba de su capacidad, crea un colchón de objetos grandes entre los cuales los objetos pequeños viajan. Las guías de diseño recomiendan el uso de mallas libres de película y que operen a su capacidad de diseño para la determinación de la categoría de reciclabilidad. La APR promueve y anticipa el desarrollo de tecnología para mejorar el proceso de recuperación de envases pequeños pero en la actualidad estos objetos no son recuperados.

Objetos de un volumen mayor a 7.5 litros (2 galones) son perjudiciales para el reciclado. La maquinaria para reciclado, en particular el equipo automático de separación, no es lo suficientemente grande para aceptar envases mayores a 7.5 litros (2 galones). Debido a que los envases más grandes bloquean los sistemas, la mayoría de las plantas de separación de materiales emplean separación manual antes de la línea automatizada para sacar los envases muy voluminosos. Estos objetos son recuperados en una corriente de envases rígidos voluminosos que son vendidos y procesados como polietileno, dado que la gran mayoría de los rígidos voluminosos son fabricados con este polímero. Otros polímeros afectan negativamente o son perdidos en el procesado de polietileno.

Las tapas de polipropileno y polietileno son perjudiciales para el reciclado. Aunque el polímero es más pesado que el agua, el EPS flota en el agua debido al aire atrapado en la estructura. El PE y el PP también flotan, así que no se separan por métodos de separación de densidad convencionales. Por lo tanto, el PE y el PP, permanecen con el EPS hasta el proceso de extrusión. Los contaminantes que permanecen hasta el proceso de extrusión se filtran del PS si permanecen sólidos a temperaturas de procesamiento PS. El PE y el PP son líquidos a estas temperaturas y no se eliminan.

El uso de tapas de PVC convierte al empaque en no-reciclable según las normas de la APR. Los tanques de separación por flotación no son máquinas perfectas. A pesar de que el PVC se hunde y el EPS flota, pequeñas cantidades de PVC viajan con el EPS. La corriente de EPS reciclado es muy intolerable incluso a muy pequeñas cantidades de PVC, ya que se degrada rápidamente a temperaturas de procesamiento del EPS, erosiona la maquinaria y crea un riesgo para la seguridad. Pequeños trozos de PVC hacen inutilizables grandes cantidades del producto terminado.

Algunos procesos de reciclado de EPS no eliminan el adhesivo. El adhesivo viaja a través del proceso con el PS y se mezcla en el producto final. Los envases más reciclables utilizan la menor cantidad de adhesivo que sea compatible con el PS. El menor uso de adhesivo reduce el costo de procesamiento y el potencial riesgo de contaminación.

Las etiquetas de poliestireno son preferibles. El PS es el mismo material que el del envase, así que la etiqueta se comportará como el envase y se reciclará junto con éste sin crear contaminación o pérdida de rendimiento.

La impresión directa en el EPS es preferible. La mayoría de las tintas de impresión directa soportan el proceso estándar de reciclado de EPS y permanecen en el envase. Puesto que no se usa adhesivo y el porcentaje en peso de la etiqueta es extremadamente bajo en comparación con el etiquetado alternativo, añaden poca contaminación al producto final.

Las etiquetas plásticas de alta temperatura de fusión tales como el PET son preferibles. Estas etiquetas se hunden en el tanque de flotación si se emplea uno, y permanecen sólidas en el extrusor de PS por lo que se pueden quitar a través del filtrado.

Las etiquetas de película metálica son perjudiciales para el reciclado. Los detectores de metal se emplean en proceso de reciclado para proteger la maquinaria. Incluso las etiquetas metalizadas muy delgadas pueden ser identificadas como metal por los detectores y causar que el empaque entero sea rechazado como desperdicio, creando así una pérdida de rendimiento. Si no son detectadas, pasan a través del proceso con el PS y causan contaminación en el proceso de extrusión. Ya que permanecen sólidas en el proceso de extrusión, pueden ser filtradas del polímero fundido, lo cual es ventajoso sobre otros materiales que se funden.

Las etiquetas de papel son perjudiciales para el reciclado La mayoría de las etiquetas de papel permanecen en el empaque durante la fase de lavado del proceso de reciclado y entran en el extrusor con el PS. El papel se degrada en el extrusor que emite un olor a quemado en el plástico que no se puede quitar. La mayor parte del papel se puede filtrar del PS fundido pero el olor y las pequeñas fibras individuales permanecen.

Las etiquetas de polipropileno o polietileno son perjudiciales para el reciclado. Al igual que la mayoría de las etiquetas, las etiquetas de PP y PE permanecen en el envase durante la fase de lavado del proceso de reciclado y entran en el extrusor con el PS. Tanto el PE como el PP son líquidos a las temperaturas de funcionamiento del extrusor PS y no pueden eliminarse mediante un filtro. Estas etiquetas contaminan el PS final.

Las etiquetas de PVC hacen que el paquete sea no-reciclable según las normas de la APR. Este material es extremadamente difícil de eliminar en el proceso de reciclado debido a su similitud en densidad al PS. Además, se degrada en el extrusor haciendo grandes secciones de PS inutilizables.

Los adhesivos requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. La mayoría de los adhesivos permanecerán en el paquete durante el proceso de lavado del EPS y entrarán en el extrusor con el PS. Los adhesivos deben permanecer sólidos para que puedan ser filtrados por fusión del PS o ser compatibles con el PS.

Los aditamentos incoloros colocados en envases de PS son preferibles. Los aditamentos hechos del polímero básico no causan contaminación.

Los aditamentos que no sean de PS tales como asas, requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Estos aditamentos no deben estar adheridos a la botella con pegamento y deberán de poder ser separados fácilmente del envase durante la molienda. Deberán estar hechos de materiales que se hundan en agua, tales como los cargados de PP/HDPE, o PET. Si se utilizan adhesivos para fijar los aditamentos, su selección deberá considerar los criterios para adhesivos presentados en este documento.  

Existe un protocolo de prueba disponible que puede usarse con el EPS:
Prueba para Selección: Prueba de Flotabilidad

Los aditamentos soldados son perjudiciales para el reciclado. Cierta cantidad de aditamentos soldados a la botella no pueden ser separada del polímero principal en el proceso de reciclado. Estos aditamentos, aunque puedan ser molidos y hechos de material que flote, causan contaminación y pérdida en el rendimiento de cualquier manera: ya sea porque el pedazo de EPS al que están soldados cause que la sección que contiene ambos polímeros flote, o cuando la sección molida flote.  

Los identificadores de radio frecuencia (RFID) en los envases, etiquetas y tapas, son perjudiciales para el reciclado A menos de que sean compatibles con el reciclado del EPS y se demuestre que no crean ningún problema en su disposición final por la composición de materiales, se trata de evitar el uso de los identificadores de radio frecuencia (RFID) porque afecta el rendimiento de PET, introduce una contaminación potencial e incrementa el costo de separación.

Los aditamentos de PVC de cualquier tipo hacen que el envase sea no-reciclable según la definición de APR. El uso de aditamentos de PVC de cualquier tipo en embalaje de EPS es indeseable y debe evitarse. A pesar de que el PVC se hunde, la corriente de EPS reciclado es muy intolerable incluso en cantidades muy pequeñas de PVC, ya que se degrada con bastante facilidad y hace que grandes secciones del producto terminado sean inservibles.

Se promueve el uso correcto del símbolo del Código de Identificación de Resina del tamaño apropiado detallado en la norma ASTM D7611.


GUIA de Diseño para Reciclabilidad 2017 PS

El poliestireno se usa típicamente en aplicaciones que requieren su rigidez, resistencia al agrietamiento y facilidad de modificación. Esta sección de la Guía de Diseño se aplica a PS rígido. El PS expandido (EPS) se trata en una sección propia.

En Norteamérica existe un número limitado de sistemas de recolección domiciliaria de PS , por lo que este material no cumple actualmente con los criterios de accesibilidad de recolección establecidos en la "definición de reciclable de APR" o por la FTC (aplicable solo para Estados Unidos). Anticipando el desarrollo y crecimiento de los futuros programas de reciclado de PS, el APR recomienda los siguientes lineamientos:

El uso de PS post-consumo es preferible. Es deseable el uso de PS post-consumo en todos los envases hasta la cantidad máxima técnica y económicamente factible.

Las capas y recubrimientos que no sean de PS requieren de ser evaluados para determinar la categoría de  reciclabilidad apropiada de APR. El uso de capas y recubrimientos que no sean de PS puede ser perjudicial para el reciclado de PS si no se implementa de acuerdo con los protocolos de prueba de la APR. Las capas y los recubrimientos deben, ya sea separarse y retirarse de la pared del recipiente en el proceso de reciclado, o no tener efectos adversos sobre el polímero en usos futuros. Cuando se utilicen, su contenido debe minimizarse en la mayor medida posible para maximizar el rendimiento, limitar la contaminación potencial y reducir los costos de separación.

Protocolo de prueba: TBD

Los aditivos degradantes (photo, oxo, or bio) requieren de ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de APR. El PS reciclado está destinado a ser utilizado en nuevos productos. Los nuevos productos están diseñados para cumplir con los estándares particulares de calidad y durabilidad dadas las propiedades típicas del PS reciclado. Los aditivos diseñados para degradar el polímero disminuyen la vida del material en el uso primario. Si no se eliminan en el proceso de reciclado, estos aditivos acortan la vida útil del producto fabricado con el RPS, lo que puede comprometer la calidad y durabilidad.

Los aditivos degradantes no deben de ser usados sin antes hacer pruebas para demostrar que su inclusión no afectará la vida útil del material ni las propiedades de cualquier producto hecho con el R PS reciclado que incluya al aditivo. Estos aditivos deben de poderse separar o ser eliminados del PS en el proceso de reciclado o bien no tener efecto adverso en sus usos futuros. Cuando sean utilizados, su contenido debe ser minimizado lo más posible para maximizar el rendimiento, limitar la contaminación potencial y reducir los costos de separación.

Protocolo de prueba TBD

Los aditivos requieren de ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de APR. La APR reconoce que pueden ser necesarios otros tipos de aditivos para el rendimiento de un envase en particular, pero no se abordan en este documento. Los aditivos tales como anti-adherente, antiestático, anti-bloqueo, anti-empañamiento, anti-deslizante, la barrera de UV, el estabilizador y los agentes de los receptores de calor y los lubricantes deben ser probados para determinar su compatibilidad con el reciclado. De especial preocupación son los aditivos que hacen que el polímero cambie de color o se haga turbio después de la refundición ya que el material reciclado aun con poca turbidez o tintes de color se devalúa mucho y tiene mercados limitados. Esto es particularmente problemático, ya que es difícil identificar material con este efecto hasta que es demasiado tarde en el proceso de reciclado, cuando ya se ha añadido una gran cantidad de costo en el material.

Protocolo de prueba Test TBD

Los abrillantadores ópticos son perjudiciales para el reciclado. Como muchos otros aditivos, los abrillantadores ópticos no se eliminan en el proceso de reciclado y pueden crear una fluorescencia inaceptable para los próximos usos del polímero reciclado. Es difícil identificar el material con este efecto negativo hasta que es muy tarde en el proceso de reciclado, en el que se ha dado una gran cantidad de costo añadido a un material de bajo valor debido al aditivo.

El polímero transparente sin pigmentar es preferible. El material transparente tiene el valor más alto como una corriente reciclada ya que tiene la más amplia variedad de aplicaciones de uso final. Es el más rentable de procesar a través del sistema de reciclado.

El color negro convierte a un envase en no-reciclable. La tecnología de separación que opera en el Cercano Infrarrojo (NIR) no es capaz de identificar polímeros negros, y la separación manual no puede distinguir un polímero negro de otro. Otras técnicas de separación tales como la flotación, no pueden ser utilizadas ya que muchos polímeros negros se hunden junto con el PS/PLA. Por lo tanto, el embalaje negro es considerado como un contaminante para casi todos los recicladores.

El tamaño y la forma son parámetros críticos para la separación en las plantas separadoras de materiales y esto debe ser tomado en cuenta al diseñar los envases para que puedan ser reciclados. El proceso de separación, se basa primeramente en el tamaño y la forma forma, y luego en el tipo de material. Las mallas dirigen al papel y elementos ligeros bidimensionales similares a una corriente; las botellas y artículos más pesados tridimensionales van a otra corriente; mientras que los pedazos de vidrio y artículos más pequeños pero pesados, se dejan caer por gravedad en otra corriente más, la cual puede o no pasar por una selección adicional. Los elementos grandes y voluminosos, son típicamente separados manualmente al inicio del proceso de separación frente a la planta separadora de materiales.

Los objetos planos más bidimensionales que tridimensionales son considerados como no-reciclables según la definición de APR. Además de que no son capturados en la corriente de plásticos, causan contaminación en la corriente de papel. Estos objetos deben de tener una profundidad mínima de 5 cms (2 pulgadas) de manera que se cree una forma tridimensional para su separación adecuada. Esta situación es independiente del tipo de polímero. La APR promueve y anticipa que se tendrán desarrollos en el diseño de las estaciones de segregación y en la tecnología para mejorar la captura y recuperación de plásticos delgados; sin embargo, en este momento la tecnología para segregarlos no existe o no ha sido implementada en la mayoría de las plantas separadoras de materiales.

Objetos menores a 7.5 cms (3 pulgadas) en cualquiera de sus dimensiones hacen al envase no-reciclable según la APR. La malla estándar de la industria deja pasar material menor a los 7.5 cm hacia una corriente de materiales no plásticos, o directamente al residuo. Estos empaques pequeños se pierden en la corriente de materiales plásticos reciclados. Es posible que algunos envases pequeños viajen junto con otros objetos mayores cuando las mallas están cubiertas por películas plásticas o bien están saturadas por operar por arriba de su capacidad de diseño. El estar cubiertas por películas reduce el tamaño efectivo de las mallas y el operarlas por arriba de su capacidad, crea un colchón de objetos grandes entre los cuales los objetos pequeños viajan. Las guías de diseño recomiendan el uso de mallas libres de película y que estén operando a su capacidad de diseño para la determinación de la categoría de reciclabilidad. La APR promueve y anticipa el desarrollo de tecnología para mejorar el proceso de recuperación de envases pequeños pero en la actualidad estos objetos no son recuperados.

Objetos de un volumen mayor a 7.5 litros (2 galones) son perjudiciales para el reciclado. La maquinaria de reciclado, particularmente el equipo de selección automática, no es lo suficientemente grande para aceptar envases mayores a 7.5 litros (2 galones). Debido a que los envases más grandes bloquean los sistemas, la mayoría de las plantas separadoras de materiales emplean la selección manual antes de la línea automática para eliminar los objetos grandes. Estos objetos se recuperan en una corriente de envases rígidos voluminosos que se venden y procesan como polietileno ya que la gran mayoría de los artículos rígidos voluminosos están compuestos por este polímero. Otros polímeros afectan negativamente o se pierden por el procesamiento de polietileno.

Las tapas de polietileno y polipropileno son preferibles. Debido a que estos polímeros flotan, se separan de la botella con gran facilidad en sistemas convencionales de separación. Además, el proceso de reciclado de PS captura las partes de polietileno y polipropileno que flotan, creándose una corriente adicional de producto susceptible de ser vendido. Debe tenerse cuidado en caso de modificar las piezas de polietileno o el polipropileno, asegurándose de que el aditivo no incremente la densidad total hasta el punto de que la pieza no flote.   Tenga en cuenta que estos no se eliminan en el proceso de reciclaje combinado, sino que, en su lugar, se convierten en un contaminante. Minimizar el tamaño de la tapa es ventajoso para ambos procesos.

Los sistemas tapas sin liners son preferibles. Debido al tamaño y grosor, la mayoría de los liners se pierden en el proceso de reciclado reduciendo así ligeramente el rendimiento. Las tapas sin liners no experimentan esta pérdida.

Los liners para tapas hechos de alcohol etil-vinílico (EVA) o de elastómero termoplástico (TPE) son preferibles. El EVA y el TPE flotan en agua y se separarán en el proceso de reciclaje con el polietileno y el polipropileno que flotan. Dado que el EVA y el TPE son compatibles con estos polímeros, y de hecho mejoran sus propiedades, son preferibles.

Las tapas que contienen metal o película metálica requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. El metal es difícil de separar del PS comparado con los sistemas de tapas preferibles (de polietileno y polipropileno) y provocan un incremento tanto en el costo de capital como el costo de operación, a los sistemas de reciclado convencionales.  Incluso una pequeña cantidad de metal residual en la corriente de polímero reciclado, puede bloquear las mallas de los extrusores en su reutilización.   Los elementos metálicos grandes, adheridos a los envases de PS pueden ocasionar que el envase sea enviado a la corriente de metales o de desperdicio en el proceso de reciclado, causando una baja en el rendimiento.  Los componentes metálicos pequeños, tales como resortes de dispensadores de aerosol, se desprenden en el proceso de reciclado y bloquean filtros y mallas, añadiendo un costo significativo al separarlos al final del proceso.

Existen dos protocolos de pruebas de PET disponibles que pueden ser usados para el PS/PLA:
Prueba para Selección:  Liga a la Prueba de corriente Eddy y Magnética para Aditamentos
Prueba Definitiva:  Liga a Evaluación de Tapas

Las tapas hechas de plásticos termofijos son perjudiciales para el reciclado. Estos materiales tienen una gravedad específica mayor a la del agua y se hunden en el tanque de flotación junto con el PS/PLA.  Son extremadamente difíciles de separar de las hojuelas de polímero reciclado, haciéndose necesario un costoso e inexacto separador de hojuela el cual no se encuentra en la mayoría de las plantas de reciclado.

Las tapas que tienen un polímero de silicón son perjudiciales para el reciclado. El silicón se hunde en los tanques de separación por flotación, junto con el PS/PLA y es difícil de eliminar por otros métodos, con lo cual causa contaminación en el producto final.

El uso de PVC en tapas o en liners hacen que un envase sea no-reciclable según las normas de la APR.  El PVC se hunde y es extremadamente difícil de separar para el reciclador. La corriente de PS es muy intolerante aún en cantidades minúsculas de PVC, ya que se degrada fácilmente. 

La remoción de adhesivos es un componente importante en el costo del proceso del reciclado. Los envases más reciclables utilizan la menor cantidad de adhesivos amigables al reciclado. La utilización de poco adhesivo reduce el costo de procesado y el riesgo de contaminaciones potenciales.

Las etiquetas de polipropileno y polietileno con una gravedad específica menor a 0.95 son preferibles. Estos materiales flotan en agua por lo que se pueden separar del PS en el tanque de flotación junto con las tapas. Dado que son el mismo polímero en general que la mayoría de las tapas, no contaminan o devalúan esta corriente. Hay que asegurarse de que cualquier aditivo modificador de la etiqueta no aumente la densidad de ésta por arriba de 0.95. Tenga en cuenta que estos no se eliminan en el proceso de reciclado combinado, sino que, en su lugar, se convierten en un contaminante. Minimizar el tamaño de la etiqueta es ventajoso para ambos procesos.

Las etiquetas laminadas requieren ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las etiquetas que se fragmentan en pedazos muy pequeños del material son más difíciles de manejar en el proceso de reciclado porque se comportan de manera errática en el tanque de flotación. Por ello se prefieren a las etiquetas que permanecen intactas. La transferencia de las etiquetas delaminadas en el RPS puede resultar en contaminación.

Existe una prueba de protocolo de PE disponible:
Prueba Definitiva: Nueva Prueba de Delaminación

Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase, requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase cubren una gran cantidad de la superficie de la botella con un polímero que no es el mismo que el cuerpo de la botella. Debido a esto, una etiqueta envolvente diseñada sin considerar el reciclado puede causar una falsa lectura en un separador automático y dirigir una botella de PS a otra corriente de material donde se pierde para el proceso. Además, algunos materiales de etiqueta envolvente no pueden ser eliminados en el proceso de reciclado y contaminan el RPS producido. Las etiquetas envolventes que se han encontrado que cumplen con los protocolos de prueba de la APR deben ser seleccionadas.

Existe un protocolo de evaluación disponible para PS:
Prueba Definitiva: Liga a la Prueba de Etiquetas envolventes.

Las etiquetas adheribles a presión requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las etiquetas aplicables a presión, en general requieren estar cubiertas totalmente por adhesivo el cual es mayor que otros métodos de etiqueta típicos. Esto plantea la importancia de la compatibilidad del tipo de adhesivo con el proceso de reciclado. Los adhesivos resistentes al lavado en el proceso de reciclado permiten que las etiquetas permanezcan en el envase y se conviertan en contaminantes en el producto final. Los adhesivos que se ha encontrado que cumplen con los protocolos de prueba de la APR deben ser seleccionados.

Existen dos pruebas PET disponibles:
Prueba de Selección: Liga a Prueba de Etiqueta de Termoformado
Prueba Definitiva: Prueba de Etiqueta Adherible a Presión

Las etiquetas de poliestireno son preferibles para los envases de PS. El PS el mismo material que el cuerpo de la botella por lo que la etiqueta se comportará como la botella y se recicla junto con ella.

Etiquetas con estructuras que se hunden en el agua debido a la selección del substrato, tinta, decoración, recubrimiento y capa superior requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Los recicladores dependen de sistemas de separación por flotación para separar los materiales que no son PS. Componentes de etiquetas que se hunden junto con el PS acaban en la corriente del PS como contaminantes.

Las etiquetas plásticas de alta temperatura de fusión como el PET son preferibles. Estas etiquetas se hunden en el tanque de flotación si se emplea uno y permanecen sólidas en el extrusor del PS, por lo que se pueden quitar mediante el filtrado.

Las etiquetas de papel son perjudiciales para el reciclado (para etiquetas de papel adheribles a presión referirse a la categoría de etiquetas adheribles a presión). El proceso de reciclado de PS involucra un lavado cáustico caliente que desprende el pegamento y otros componentes de la etiqueta a los niveles requeridos para dejar al RPS utilizable. El papel, al ser sujeto a estas condiciones, se convierte en pulpa la cual es muy difícil de filtrar del líquido, añadiendo por lo tanto una carga importante al sistema de filtrado y tratamiento de aguas. Las fibras individuales de papel que se convierten en pulpa, son muy pequeñas y difíciles de separar, por lo que algunas se quedan con el PS. Las fibras de papel que se quedan en el RPS se carbonizan cuando el material es calentado y fundido, causando una degradación y un olor a quemado al polímero. Las etiquetas de papel que no forman pulpa porque resisten el baño cáustico, se hunden en el sistema de separación por flotación, causando por lo tanto contaminació al RPS. Estas, aunque se eliminan cuando el polímero se filtra por fusión, se carbonizan causando el mismo efecto.

Las etiquetas de película metálica son perjudiciales para el reciclado. El equipo de separación en el proceso de reciclado está diseñado para detectar y eliminar el metal de la corriente del PS. Incluso las etiquetas metalizadas muy delgadas pueden ser identificadas como metal por el equipo de selección y hacer que la botella entera sea rechazada como desperdicio, creando así una pérdida de rendimiento. Si no son detectadas, pasan a través del proceso con el PS y causan problemas de contaminación en el producto final.

>Las etiquetas de PVC convierten al envase en no-reciclable según las normas de la APR Este material es extremadamente difícil de eliminar en el proceso de reciclado, debido a su similitud en densidad al PS.

Las etiquetas de PLA colocadas en los envases de PS convierten al envase en no-reciclable según normas de la APR. Este material es extremadamente difícil de separar en el proceso de reciclado debido a que su densidad es muy similar a la del PS y causa problemas de calidad para el producto final.

Los adhesivos requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Los adhesivos que se remueven totalmente de la botella en el lavado y permanecen adheridos a la etiqueta son preferibles. El adhesivo de etiquetas que no se desprende del PS, o que se re-deposita en el PS durante la etapa de lavado es una fuente de contaminación y de cambio de color cuando el PS es reciclado.

El proceso de reciclado está diseñado para remover una cantidad razonable esperada en la superficie del envase hasta un nivel necesario para dejar al polímero reutilizable de forma económica en aplicaciones futuras. En la práctica, los adhesivos que son resistentes a este proceso son perjudiciales para el reciclado.  En casos extremos, un adesivo y etiqueta no pueden ser separados del PS/PLA y convierten al envase en no-reciclable.

Existen tres protocolos de evaluación disponibles:

Prueba para Selección: Liga a la Prueba de Lavado de Hojuela de PET
Liga a la Prueba de etiquetas de empaques Termoformados.
Prueba definitiva: Liga a la Guía Crítica de PET.

Las tintas de las etiquetas requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Algunas tintas de etiquetas deslavan el color durante el proceso de reciclado, decolorando el polímero con el que tienen contacto y disminuyen significativamente el valor para reciclado. Se deben seleccionar las tintas de las etiquetas no deslaven el color al ser evaluadas con este protocolo.

Existen dos protocolos de selección:
Pruebas para Selección:
Liga a la Prueba de Deslavado de Etiquetas.
Liga a la prueba de Hojuela a Placa para Deslavado de Etiquetas.
*Véase la prueba definitiva para el tipo de etiqueta apropiado.

La impresión directa diferente del código de fecha de producción requiere de ser evaluada para determinar su compatibilidad con el sistema de reciclado. Históricamente, las tintas utilizadas en impresión directa tienden a deslavarse, a decolorar el polímero durante el proceso de reciclado, o a introducir contaminantes incompatibles. En cualquiera de los casos, el valor del polímero reciclado disminuye. Algunas tintas utilizadas en impresión directa no causan estos problemas. La tinta específica tiene que ser evaluada para determinar su efecto.

Existen tres protocolos de evaluación de PET disponibles para PVC:

Pruebas para Selección: Liga a la prueba de deslavado de etiquetas.
Prueba Definitiva: Liga a la Prueba de Etiqueta de Impresión Directa.

Los aditamentos de PS incoloro adheridos a los envases de PS son preferibles. Los aditamentos hechos del polímero básico se recuperan y reciclan con el polímero básico sin causar contaminación o pérdida de rendimiento, generando de este modo el valor más alto.

Los capuchones de evidencia de apertura y sellos de seguridad requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Si algunas aplicaciones específicas de productos requieren protección contra violación de la integridad, ésta deberá ser considerada una parte integral en el diseño de la botella. El uso de fundas o capuchones para evitar la violación de la integridad de la tapa o para evidenciar si hubo apertura, debe ser evitado si no se separan completa y totalmente de la botella o, no pueden ser separados en sistemas convencionales de separación. Si se utilizan fundas o sellos de seguridad, deben ser diseñados de tal forma que se separen completamente de la botella, sin dejar partes en ésta. El material utilizado deberá flotar y separarse del PS en el sistema de separación por flotación.

Existe un protocolo de evaluación disponible que puede ser usado para PS:
Prueba de Selección:  Prueba de Flotabilidad, Tapas y Aditamentos

Los aditamentos que no sean de PS tales como asas requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Estos aditamentos no deben estar adheridos a la botella con pegamento y deberán de poder ser separados fácilmente del envase durante la molienda. Deberán estar hechos de materiales que floten en agua tales como PP y HDPE. Si se utilizan adhesivos para fijar los aditamentos, en la selección de éste se deberá considerar los criterios para adhesivos presentados en este documento.

Existe un protocolo de PET disponible que puede usarse para PS:
Prueba para Selección:

Los aditamentos de metal o que contengan algo metálico requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Ejemplos de éstos son láminas delgadas de metal y substratos metalizados que se hunden en agua, así como balines y resortes de aspersores de aerosol. En el proceso de reciclado estos elementos, o bien son identificados y separados junto con el componente de PS en las primeras etapas del proceso, lo cual causa una pérdida para el rendimiento, o bien pasan hacia adelante en el proceso causando un problema de contaminación. Dado que son más pesados que el agua y se hunden junto con el PS en el tanque de flotación. Muchos de estos objetos son demasiado pequeños para ser removidos por la maquinaria diseñada para separar metales, tales como los de corriente dispersa (Corriente Eddy) y los separadores ópticos. Los resortes en particular se desenrollan y se atoran en las mallas filtrantes a lo largo del proceso.

Existe un protocolo de evaluación disponible:
Prueba de Selección: Prueba para Aditamentos Nueva Corriente Eddy y Magnética

Los aditamentos de papel son perjudiciales para el reciclado. El proceso de reciclado de PS involucra un lavado cáustico caliente que remueve el pegamento y otros contaminantes a los niveles requeridos, para dejar el RPS utilizable.  El papel, al ser sujeto a estas condiciones, se convierte en pulpa la cual es muy difícil de filtrar del líquido, añadiendo por lo tanto una carga importante al sistema de filtrado y tratamiento de aguas. Las fibras individuales de papel que se convierten en pulpa, son muy pequeñas y difíciles de eliminar, por lo que algunas se transportan con el polímero final.   Las fibras de papel que se quedan en el RPS se carbonizan cuando el material es reutilizado, causando una degradación de calidad inaceptable.

Los aditamentos soldados son perjudiciales para el reciclado. Cierta cantidad de aditamentos soldados no pueden ser separados del polímero principal en el proceso de reciclado.  Estos aditamentos, aunque puedan ser molidos y estén hechos de material que flote, causan contaminación y pérdida en el rendimiento en ambos casos: ya sea porque el PS/PLA al que están soldados ocasione que la sección que contiene ambos polímeros ya no flote (contaminación), o bien porque la sección molida flote (pérdida de rendimiento).

Los identificadores de radio frecuencia (RFID) en los envases, etiquetas y tapas, son perjudiciales para el reciclado. A menos de que sean compatibles con el reciclado de PS/PLA y se demuestre que no crean ningún problema en su disposición final, por la composición de materiales, se trata de evitar el uso de los identificadores de radio frecuencia (RFID) porque afecta el rendimiento, introduce una contaminación potencial e incrementa el costo de separación.

Los aditamentos de PVC convierten al envase en no-reciclable según las normas de la APR. El uso de PVC en aditamentos de cualquier tipo en envases de PS es indeseable y debe ser escrupulosamente evitado. Esto incluye termoformados de PVC que visualmente se pueden confundir con termoformados de PS.  Cantidades muy pequeñas de PVC pueden contaminar severamente y convertir grandes cantidades de PS en inservibles para la mayoría de las aplicaciones de reciclado. Además, el PVC es muy es muy difícil de separar del PS en sistemas de separación de densidad a base de agua convencionales debido a densidades similares (densidades mayores que 1.0) que hacen que ambos se hundan en estos sistemas.

Los aditamentos de PLA de cualquier clase colocados en un envase de PS convierten al envase en no-reciclable según las normas de la APR. El uso de aditamentos de PLA de cualquier tipo en envases de PS es indeseable y debe ser escrupulosamente evitado. Cantidades muy pequeñas de PLA pueden contaminar severamente y convertir grandes cantidades de PS en inútiles para la mayoría de las aplicaciones de reciclado. Además, el PLA es muy difícil de separar del PS en sistemas de separación de densidad a base de agua convencionales debido a densidades similares (densidades mayores que 1.0) que hacen que ambos se hundan en estos sistemas.

Se promueve el uso correcto del símbolo del Código de Identificación de Resina del tamaño apropiado detallado en la norma ASTM D7611.


GUIA de Diseño para Reciclabilidad 2017 PVC

Debido a su precio, claridad, resistencia química y de UV, las propiedades de barrera natural y baja temperatura de fusión, el PVC es un buen material para muchas aplicaciones. Sin embargo, la baja temperatura de fusión y la composición química del PVC lo hacen extremadamente incompatible con la mayoría de los otros polímeros comunes. Aun cuando se procesen cantidades mínimas de PVC con otros polímeros, el PVC se degrada en ácido clorhídrico y cloro, haciendo inservibles grandes cantidades del polímero. Dado que el PVC se hunde en agua es difícil de eliminar en los sistemas convencionales de reciclado de PET. En la actualidad, el número de botellas de PVC en la corriente de botellas de plástico post-consumo está a niveles tan bajos que las botellas no se reciclan y se consideran un contaminante. Debido a esto, la APR encuentra el uso de botellas de PVC indeseable si las botellas se incluyen con las pacas de botellas de PET o de HDPE. El PVC es actualmente mejor recolectado y reciclado en un sistema dedicado, de fuente seleccionada fuera del alcance de la Guía de Diseño de APR (APR Design®) para la Reciclabilidad de Plásticos, tal como una corriente de construcción y demolición. Si un diseñador o especificador de botellas encuentra que el PVC debe ser la resina de elección para una dada aplicación, la APR recomienda lo siguiente con la esperanza de que el reciclado de botellas de PVC pueda algún día ser una oportunidad comercial:

Sección vacía

Las capas y recubrimientos que no sean de PVC requieren de pruebas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad APR. El uso de capas y recubrimientos que no sean de PVC puede ser perjudicial para el reciclado de PVC si no se implementa de acuerdo con los protocolos de evaluación de la APR. Las capas y los recubrimientos deben separarse y eliminarse del PVC en el proceso de reciclado o no tener efectos adversos en el RPVC en usos futuros. Cuando se utilicen, su contenido debe minimizarse al máximo posible para maximizar el rendimiento de PVC, limitar la contaminación potencial y reducir los costos de separación.

Existe un protocolo de prueba disponible:
Prueba para Selección: Liga para Prueba Rápida de Color

Los aditivos degradantes (foto, oxo o bio) requieren de ser evaluados para determinar la categoría de reciclabilidad apropiada de la APR. El PVC reciclado está destinado para ser usado con nuevos productos.  Los nuevos productos están diseñados para cumplir con los estándares de calidad y durabilidad, dadas las propiedades típicas del PVC reciclado. Los aditivos diseñados para degradar el polímero, por definición, disminuyen la vida del material en el uso primario. Si no se eliminan en el proceso de reciclado, estos aditivos también acortan la vida útil del producto fabricado a partir del PVC  reciclado, lo que puede comprometer la calidad y durabilidad.

Los aditivos degradantes no deben de ser usados sin antes hacer pruebas para demostrar que su inclusión no afectará la vida útil del material ni las propiedades de cualquier producto hecho con el PVC reciclado que incluya al aditivo. Estos aditivos deben de poderse separar o ser eliminados del PVC en el proceso de reciclado o bien no tener efecto adverso en el RPVC en sus usos futuros. Cuando sean utilizados, su contenido debe ser minimizado lo más posible para maximizar la producción de PVC, limitar la contaminación potencial y reducir los costos de separación.

Un protocolo de prueba se encuentra en desarrollo:
Prueba Estandarizada de PVC

Los aditivos requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. La APR reconoce que pueden ser necesarios otros tipos de aditivos para el rendimiento de un envase en particular, pero no se abordan en este documento. Los aditivos tales como anti-adherentes, anti-estático, anti-bloqueo, anti-empañamiento, anti-deslizante, la barrera de UV, el estabilizador y los agentes de los receptores de calor y los lubricantes deben de ser evaluados para determinar su compatibilidad con el reciclado. De especial preocupación son los aditivos que hacen que el RPVC cambie de color  o se haga turbio después de la refundición ya que el RPVC aun con poca turbidez o tintes de color se devalúa mucho y tiene mercados limitados. Esto es particularmente problemático, ya que es difícil identificar material con este efecto hasta que es demasiado tarde en el proceso de reciclado, cuando ya se ha añadido una gran cantidad de costo en el material.

Existe una prueba de protocolo disponible:
Prueba de Selección: Liga para Prueba Rápida de Color

El PVC transparente sin pigmentar es preferible. El material transparente tiene el valor más alto como una corriente de reciclado, ya que tiene la más amplia variedad de aplicaciones de uso final. Es el proceso más rentable a través del sistema de reciclado.

Los abrillantadores ópticos son perjudiciales para el reciclado. Como muchos otros aditivos, los abrillantadores ópticos no se eliminan en el proceso de reciclado y pueden crear una fluorescencia inaceptable para los próximos usos de RPVC que contenga los abrillantadores. Es difícil identificar el material con este efecto negativo hasta que ya es demasiado tarde en el proceso de reciclado, cuando ya se ha añadido una gran cantidad de costo a un material de bajo valor debido al aditivo.

El color negro convierte a un envase en no-reciclable. La tecnología de separación que opera en el Cercano Infrarrojo (NIR) no es capaz de identificar polímeros negros y la separación manual no puede distinguir un polímero negro de otro. Otras técnicas de separación tales como tanque de flotación, no pueden ser utilizadas ya que muchos polímeros negros se hunden junto con el PVC. Por lo tanto, los embalajes negros son considerados como un contaminante para casi todos los recicladores.

El tamaño y la forma son parámetros críticos para la separación en las plantas separadoras de materiales, y esto debe ser tomado en cuenta al diseñar los envases para que puedan ser reciclados. El proceso de las plantas de separación de materiales se basa primeramente en el tamaño y la forma forma, y luego en el tipo de material. Las mallas dirigen al papel y elementos ligeros bidimensionales similares a una corriente; las botellas y artículos más pesados tridimensionales van a otra corriente; mientras que los pedazos de vidrio y artículos más pequeños pero pesados, se dejan caer por gravedad en otra corriente más, la cual puede o no pasar por una selección adicional. Los elementos grandes y voluminosos, son típicamente separados manualmente al inicio del proceso de separación en la planta de recuperación de materiales.

Objetos planos más bidimensionales que tridimensionales son considerados como no-reciclables según la definición de APR. Además de que no son capturados en la corriente de plásticos, causan contaminación en la corriente de papel. Estos objetos deben de tener una profundidad mínima de 5 cms (2 pulgadas) de manera que se cree una forma tridimensional para su selección adecuada. Esta situación es independiente del tipo de polímero. La APR promueve y anticipa que se tendrán desarrollos en el diseño de las plantas separadoras de materiales y en la tecnología para mejorar la captura y recuperación de plásticos delgados; sin embargo, en este momento la tecnología para separarlos no existe o no ha sido implementada en la mayoría de las plantas separadoras.

Objetos menores a 7.5 cms (3 pulgadas) en cualquiera de sus dimensiones hacen al envase no-reciclable según las normas de la APR. La malla estándar de la industria deja pasar material menor a los 7.5 cm hacia una corriente de materiales no plásticos, causando contaminación a esta corriente, o directamente al residuo. Estos objetos pequeños se pierden en la corriente de materiales plásticos reciclados. Es posible que algunos envases pequeños viajen junto con otros objetos mayores cuando las mallas están cubiertas por películas plásticas o bien están saturadas por operar por arriba de su capacidad de diseño. El estar cubiertas por películas reduce el tamaño efectivo de las mallas y el operarlas por arriba de su capacidad, crea un colchón de objetos grandes entre los cuales los objetos pequeños viajan. Las guías de diseño recomiendan el uso de mallas libres de película y que operen a su capacidad de diseño para la determinación de la categoría de reciclabilidad. La APR promueve y anticipa el desarrollo de tecnología para mejorar el proceso de recuperación de envases pequeños pero en la actualidad estos objetos no son recuperados.

Objetos de un volumen mayor a 7.5 litros (2 galones) son perjudiciales para el reciclado. La maquinaria de reciclado, particularmente el equipo de selección automática, no es lo suficientemente grande para aceptar envases mayores a 7.5 litros (2 galones). Debido a que los contenedores más grandes bloquean los sistemas, la mayoría de las plantas separadoras de materiales emplean la selección manual antes de la línea automática para eliminar los objetos grandes. Estos artículos se recuperan en una corriente de envases rígidos voluminosos que se venden y procesan como polietileno ya que la gran mayoría de los artículos rígidos voluminosos están compuestos por este polímero. Otros polímeros afectan negativamente o se pierden por el procesamiento de polietileno.

Las tapas de polietileno y polipropileno son preferibles. Debido a que estos polímeros flotan, se separan de la botella con gran facilidad en sistemas convencionales de separación. Además, el proceso de reciclado de PVC captura las partes de polietileno y polipropileno que flotan creándose una corriente adicional de producto susceptible de ser vendido. Debe tenerse cuidado en caso de modificar las piezas de polietileno o el polipropileno, asegurándose de que el aditivo no incremente la densidad total, hasta el punto de que la pieza no flote.  

Los sistemas tapas sin liners son preferibles.  Debido al tamaño y grosor, la mayoría de los liners se pierden en el proceso de reciclado reduciendo así ligeramente el rendimiento. Las tapas sin liners no experimentan esta pérdida.

Los liners para tapas hechos de alcohol etil-vinílico (EVA) o de elastómero termoplástico (TPE) son preferibles. Tanto el EVA como el TPE flotan en agua y se separarán en el proceso de reciclado con el polietileno y el polipropileno que flotan. Dado que el EVA y el TPE son compatibles con estos polímeros, y de hecho mejoran sus propiedades, son preferibles.

Las tapas que contienen metal o película metálica requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. El metal es difícil de separar del PVC comparado con los sistemas de tapas preferibles (de polietileno y polipropileno) y añaden un incremento tanto en el costo de capital como el costo de operación, a los sistemas de proceso convencionales.  Incluso una pequeña cantidad de metal residual en la corriente de RPVC, puede bloquear las mallas de los extrusores en su reutilización.   Los elementos metálicos grandes, adheridos a los envases de PVC pueden ocasionar que el envase sea enviado a la corriente de metales o de desperdicio en el proceso de reciclado, causando una baja en el rendimiento.  Los componentes metálicos pequeños, tales como resortes de dispensadores de aerosol, se desprenden en el proceso de reciclado y bloquean filtros y mallas, añadiendo un costo significativo al separarlos al final del proceso.

Existen dos protocolos de pruebas de disponibles:
Prueba para Selección: Nueva de corriente Eddy y magnética para Aditamentos.
Prueba Definitiva: Prueba de Tapa

Las tapas hechas de poliestireno o plásticos termofijos son indeseables para el reciclado. Ambos son más pesados que el agua y se hunden en el tanque de flotación junto con el PET.  Son extremadamente difíciles de separar del RPET, haciéndose necesario un costoso e inexacto separador de hojuela de polímero, el cual no se encuentra instalado en la mayoría de las plantas de reciclado.

Las tapas que tienen un polímero de silicón son perjudiciales para el reciclado. El silicón se hunde en los tanques de separación por flotación junto con el PVC y es difícil de eliminar por otros métodos, con lo cual causa contaminación en el producto final.

El uso de tapas de PET o liners de tapas hace que el envase sea no-reciclable según la definición de la APR. EL PET se hunde y es extremadamente difícil de eliminar para el reciclador.

La remoción de adhesivos es un componente importante en el costo del proceso del reciclado. Los envases más reciclables utilizan la menor cantidad de adhesivos amigables al reciclado. La utilización de poco adhesivo reduce el costo de procesado y el riesgo de contaminaciones potenciales.

Las etiquetas de polipropileno y polietileno con una gravedad específica menor a 1.0 son preferibles. Estos materiales flotan en agua por lo que se pueden separar del PET en el tanque de flotación junto con las tapas. Dado que son el mismo polímero en general que la mayoría de las tapas, no contaminan o devalúan esta corriente. Hay asegurarse que cualquier aditivo modificador de la etiqueta no aumente la densidad de ésta por arriba de 1.0.

Las etiquetas laminadas requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las etiquetas que se fragmentan en pedazos muy pequeños del material son más difíciles de manejar en el proceso de reciclado porque se comportan de manera errática en el tanque de flotación. Por ello se prefieren a las etiquetas que permanecen intactas. La transferencia de las etiquetas delaminadas en el RPVC puede resultar en contaminación.

Existe una prueba disponible:
Prueba Definitiva: Nueva Prueba de Delaminación

Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase, requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las etiquetas envolventes de todo el cuerpo del envase cubren una gran cantidad de la superficie de la botella con un polímero que no es el mismo que el cuerpo de la botella. Debido a esto, una etiqueta envolvente diseñada sin considerar el reciclado puede causar una falsa lectura en un separador automático y dirigir una botella de PVC a otra corriente de material donde se pierda para el proceso. Además, algunos materiales de etiqueta envolvente no pueden ser eliminados en el proceso de reciclado y contaminan el RPET producido. Se deben seleccionar las etiquetas envolventes que se han encontrado que cumplen con los protocolos de prueba de la APR.

Existe un protocolo de evaluación disponible:
Prueba Definitiva: Liga a la Prueba de Etiquetas envolventes.

Las etiquetas adheribles a presión requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Las etiquetas aplicables a presión, en general requieren estar cubiertas totalmente por adhesivo, el cual es mayor que otros métodos de etiqueta típicos. Esto plantea la importancia de la compatibilidad del tipo de adhesivo con el proceso de reciclado. Los adhesivos resistentes al lavado en el proceso de reciclado permiten que las etiquetas permanezcan en el PET y se conviertan en contaminantes en el producto final. Se deben seleccionar los adhesivos que se han encontrado que cumplen con los protocolos de prueba de la APR.

Existen dos pruebas disponibles:
Prueba de Selección: Liga a Prueba de Etiqueta de Termoformado

Prueba Definitiva: Liga a Prueba de Etiqueta Aplicable a Presión

Las etiquetas de poliestireno requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. El PS inherentemente se hunde en el agua debido a su densidad, por lo que viaja con el PVC en los sistemas de tanques de separación por flotación de los recicladores. Sin embargo, el PS expandido puede flotar y en este caso, puede ser un problema menos para el reciclador.

Existe una prueba disponible:
Prueba para Selección: Prueba de Flotación de Etiquetas, Tapas y Aditamentos

Etiquetas con estructuras que se hunden en el agua debido a la selección del substrato, tinta, decoración, recubrimiento y capa superior requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Los recicladores dependen de sistemas de separación por flotación para separar los materiales que no son PVC. Componentes de etiquetas que se hunden junto con el PVC acaban en la corriente del RPVC como contaminantes.

Las etiquetas de papel son perjudiciales para el reciclado (para etiquetas de papel adheribles a presión referirse a la categoría de etiquetas adheribles a presión). El proceso de reciclado de PVC involucra un lavado cáustico caliente que remueve el pegamento y otros componentes de la etiqueta a los niveles requeridos para dejar al RPVC utilizable. El papel, al ser sujeto a estas condiciones, se convierte en pulpa la cual es muy difícil de filtrar del líquido, añadiendo por lo tanto una carga importante al sistema de filtrado y tratamiento de aguas. Las fibras individuales de papel que se convierten en pulpa, son muy pequeñas y difíciles de separar, por lo que algunas se quedan con el PVC. Las fibras de papel que se quedan en el RPVC se carbonizan cuando el material es calentado y fundido, causando una degradación de calidad inaceptable. Las etiquetas de papel que no forman pulpa porque resisten el baño cáustico, se hunden en el sistema de separación por flotación, causando por lo tanto contaminación.

Las etiquetas de película metálica son perjudiciales para el reciclado. El equipo de selección en el proceso de reciclado está diseñado para detectar y eliminar el metal de la corriente del PVC. Incluso las etiquetas metalizadas muy delgadas pueden ser identificadas como metal por el equipo de selección y hacer que la botella entera sea rechazada como desperdicio, creando así una pérdida de rendimiento. Si no son detectados, pasan a través del proceso con el PVC y causan problemas de contaminación en el RPVC.

Las etiquetas de PET Y PETG convierten al envase en no-reciclable según las normas de la APR. Este material es extremadamente difícil de eliminar en el proceso de reciclado debido a su similitud en la densidad al PVC.

Los adhesivos requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Los adhesivos que se remueven totalmente del PVC en el lavado y permanecen adheridos a la etiqueta son preferibles. El adhesivo de etiquetas que no se desprende del PET, o que se re-deposita en el PVC durante la etapa de lavado es una fuente de contaminación y de decoloración cuando el PVC es reciclado.

El proceso de reciclado está diseñado para remover una cantidad razonable esperada en la superficie del PVC hasta un nivel necesario para dejar al PVC reutilizable de forma económica en aplicaciones futuras. En la práctica, algunos adhesivos son resistentes a este proceso, por lo que son perjudiciales para el reciclado.  En casos extremos, un adhesivo y una etiqueta no pueden ser separados del PVC y convierten al envase en no-reciclable.

Existen dos pruebas que pueden ser utilizadas para el PVC: 
Prueba para Selección: Liga a la Prueba de Lavado de Hojuela de PET y Prueba de Etiquetas de Envases Termoformados.

Las tintas de las etiquetas requieren de ser evaluadas para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Algunas tintas de etiquetas deslavan el color durante el proceso de reciclado, decolorando el PVC con el que tienen contacto y disminuyen significativamente el valor para reciclado. Se deben seleccionar las tintas de las etiquetas no suelten color al ser evaluadas con este protocolo.

Existen dos protocolos de selección:
Pruebas para Selección:
Liga a la Prueba de Deslavado de Etiquetas.
Liga a la prueba de Hojuela a Placa para Deslavado de Etiquetas.
*Véase la prueba definitiva para el tipo de etiqueta apropiado.

La impresión directa diferente del código de fecha de producción requiere de ser evaluada para determinar su compatibilidad con el sistema de reciclado. Históricamente, las tintas utilizadas en impresión directa tienden a deslavarse o a decolorar al PET durante el proceso de reciclado, o a introducir contaminantes incompatibles. En cualquiera de los casos, el valor del RPVC disminuye. Algunas tintas utilizadas en impresión directa no causan estos problemas. La tinta específica tiene que ser evaluada para determinar su efecto.

Existen dos protocolos de evaluación de PET disponibles para PVC:
Pruebas para Selección: Liga a la prueba de deslavado de etiquetas.
Prueba Definitiva: Liga a la Prueba de Etiqueta de Impresión Directa.

Los aditamentos de PVC incoloro son los preferibles. Los aditamentos hechos del mismo polímero básico son recuperados y reciclados junto con el mismo polímero básico sin causar contaminación o merma en el rendimiento, generando así mayor valor.

Los capuchones de evidencia de apertura y sellos de seguridad requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de APR. Si algunas aplicaciones específicas de productos requieren protección contra violación de la integridad, ésta deberá ser considerada una parte integral en el diseño de la botella. El uso de fundas o capuchones para evitar la violación de la integridad de la tapa o para evidenciar si hubo apertura, debe ser evitado si no se separan completa y totalmente de la botella o, no pueden ser separados en sistemas convencionales de separación. Si se utilizan fundas o sellos de seguridad, deben ser diseñados de tal forma que se separen completamente de la botella, sin dejar partes en ésta. El material utilizado deberá flotar y separarse del PVC en el sistema de separación por flotación.

Existe un protocolo de evaluación que puede ser usado para PVC:
Prueba para Selección: Liga a Prueba de Flotabilidad de Etiquetas, Tapas y Aditamentos

Los aditamentos que no sean de PVC tales como asas requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Estos aditamentos no deben estar adheridos a la botella con pegamento y deberán de poder ser separados fácilmente del envase durante la molienda. Deberán estar hechos de materiales que floten en agua tales como PP o el HDPE. Si se utilizan adhesivos para fijar los aditamentos, en la selección de éste se deberá considerar los criterios para adhesivos presentados en este documento.

Existen dos protocolos disponibles para PVC:
Prueba para Selección: Liga a Prueba de Flotabilidad de Etiquetas, Tapas y Aditamentos

Los aditamentos de metal o que contengan algo metálico requieren de ser evaluados para determinar la categoría apropiada de reciclabilidad de la APR. Ejemplos de éstos son láminas delgadas de metal y substratos metalizados que se hunden en agua, así como balines y resortes de aspersores de aerosol. En el proceso de reciclado estos elementos, o son identificados y separados junto con el envase de PVC en las primeras etapas del proceso lo cual causa una pérdida para el rendimiento, o bien pasan hacia el proceso causando un problema de contaminación. Dado que son más pesados que el agua, se hunden junto con el PVC en el tanque de flotación. Muchos de estos objetos son demasiado pequeños para ser removidos por la maquinaria diseñada para separar metales, tales como los de corriente dispersa (corriente Eddy) y los separadores ópticos. Los resortes en particular se desenrollan y se atoran en las mallas filtrantes a lo largo del proceso.

Existe un protocolo de evaluación disponible:
Prueba para Selección: Nueva de corriente Eddy y Magnética para Aditamentos.

Los aditamentos de papel son perjudiciales para el reciclado. El proceso de reciclado de PVC involucra un lavado cáustico caliente que remueve el pegamento y otros componentes de la etiqueta a los niveles requeridos para dejar al RPVC utilizable. El papel, al ser sujeto a estas condiciones, se convierte en pulpa la cual es muy difícil de filtrar del líquido, añadiendo por lo tanto una carga importante al sistema de filtrado y tratamiento de aguas. Las fibras individuales de papel que se convierten en pulpa, son muy pequeñas y difíciles de separar, por lo que algunas se viajan con el PVC. Las fibras de papel que se quedan en el RPVC se carbonizan cuando el material es reutilizado, causando una degradación de calidad inaceptable.

Los aditamentos soldados son perjudiciales para el reciclado. Cierta cantidad de aditamentos soldados a la botella no pueden ser separados del PVC en el proceso de reciclado. Estos aditamentos, aunque puedan ser molidos y hechos de material que flote, causan contaminación al RPVC y pérdida en el rendimiento de cualquier manera: ya sea porque el pedazo de PVC al que están soldados cause que ambos polímeros se hundan (contaminación), o bien cuando la sección molida flote (pérdida de rendimiento).

Los identificadores de radio frecuencia (RFID) en los envases, etiquetas y tapas son perjudiciales para el reciclado. A menos de que sean compatibles con el reciclado del PVC y se demuestre que no crean ningún problema en su eliminación por la composición de materiales, se trata de evitar el uso de los identificadores de radio frecuencia (RFID) porque afecta el rendimiento de PVC, introduce una contaminación potencial e incrementa el costo de separación.

Los aditamentos de PET y de PLA de cualquier tipo hacen que un envase de PVC sea no-reciclable según las normas de la APR. El uso de aditamentos de PET o de PLA de cualquier tipo en empaque de PVC es indeseable y debe ser evitado totalmente. Esto incluye envases termoformados de PET y/o PLA que pudieran ser confundidos a simple vista con envases termoformados de PVC. Cantidades muy pequeñas de PET o de PLA pueden contaminar severamente y afectar grandes cantidades de PVC haciéndolo inservible para la mayoría de las aplicaciones. Además, el PET y el PLA son muy difíciles de separar del PVC En sistemas convencionales de separación por flotación en agua, debido a que sus densidades son muy similares (mayores a 1.0) que hace que ambos se hundan en estos sistemas.

El uso de PVC post-consumo en todos los envases se promueve hasta el máximo que sea técnica y económicamente posible.

Se promueve el uso correcto del símbolo del Código de Identificación de Resina del tamaño apropiado detallado en la norma ASTM D7611.